A nivel técnico, 1080º Snowboarding no es que fuese uno de los títulos más destacados del catálogo de Nintendo 64, sin embargo, logró sorprender por varias razones. Si
Wave Race fue un ejemplo de cómo recrear la física del agua, 1080º lo fue de la nieve. Aquí la nieve no es sólo una textura blanca sobre la que deslizarse, sino que de forma realista, notaremos las distintas consistencias de la nieve, afectando al control del boarder. Estas sensaciones mejoraban con el uso del Rumble Pak, una función que por desgracia no está disponible en esta versión para consola virtual.
En gráficos también fue un juego que logró sorprender, aunque a día de hoy ya no lo logra, debido a que fue superado por otros juegos de Nintendo 64. No obstante, queremos destacar la calidad de los fondos de las pistas, que aún siendo 2D, lograban generar bonitas imágenes propias de una postal, y sobre todo, los efectos climáticos y cambio de día a noche durante el transcurso de la carrera. También hay otros efectos muy buenos, como el movimiento de la ropa de los boarders, y los surcos que quedan en la nieve, tanto los que provoca la tabla, como los que el personaje pueda hacer con su mano cuando se inclina demasiado.
Pero donde realmente logró causar sensación, fue en la banda sonora. Su estilo electrónico y la inclusión de algunos temas hip-hop, hicieron de la banda sonora de 1080º Snowboarding un elemento muy bien considerado entre crítica y jugadores, tanto por lo atípica que resultaba en aquella época, como por lo bien que resultó encajar con el espíritu del juego. Tal fue así, que en
1080º Avalanche, su continuación, se prestó una especial atención en la banda sonora, a sabiendas de que sería un apartado de importancia para los fans.
Conclusiones
1080º Snowboarding es de esos juegos que no envejece. Si bien su secuela para Gamecube es netamente superior, 1080º Snowboarding es uno de los grandes clásicos de Nintendo 64 que seguro aún permanece en la memoria de muchos de sus jugadores. Ahora, gracias a la consola virtual de Wii, aquellos que no lo conocieron en su momento podrán disfrutar ahora de su magnífica y suave jugabilidad, y, porque no, de su banda sonora.