Otros menesteres
Aparte de correr, en este nuevo ATV Offroad podremos crear nuestras propias pistas, con un sencillo editor en el que colocaremos todos los obstáculos, curvas, saltos, rectas... Hemos de decir que es muy completo y permite que hagamos los circuitos a nuestro antojo.
Las cartas intercambiables, de las que antes ya hablamos, nos permiten ganar vehículos, pistas, ropa o piezas del editor... La gracia de esto está en que tras ganar una carrera, ya sea individual o de campeonato, obtendremos tres cartas en blanco. Con ellas compraremos cartas aleatoriamente para ir completando una colección de hasta 61. De este modo podremos conseguir motos o ropas. Y lo más interesante, cambiarlas con otros amigos para obtener antes los beneficios. En total, con el sistema de cartas, podremos hacernos con dos ATV, dos 4x4, dos motos y dos buggies adicionales a los que podremos comprar en el taller.
La parte técnica
Gráficamente nos encontramos con una experiencia bastante completa, los modelados de las motos son correctos, los circuitos son detallistas y muy variados en su concepción y trazado, yendo desde estadios internos (típicos para el enduro o el supercross) a localizaciones exteriores, como en el campeonato nacional o los rallies. No observamos ningún fallo gráfico aparte de algún momento de clipping, que podremos pasar por alto pues son mínimos, y pequeños problemas de antialising en los modelos de coches y motos. Y los efectos están conseguidos, por ejemplo al pasar sobre un charco salpicarán gotas a la cámara; lástima que la textura del agua en sí no sea nada del otro mundo.
No podemos decir lo mismo del sonido, más concretamente de los efectos, que son pocos y malos. El sonido de todos los vehículos será un rugido de motor plano, que solo cambiará cuando estemos en el aire o rodando. Este también cambiará con respecto al vehículo que usemos, para diferenciar uno de otro, pero no es más que puramente testimonial. No hay sonido ambiente y los sonidos referentes a accidentes del terreno son apenas audibles, aunque tengamos la música baja.
Sin embargo en la banda sonora sí cumple a la perfección, siendo, no obstante, la habitual de este tipo de juegos. Canciones cañeras y que te meten en acción, de géneros muy concretos, básicamente punk rock, heavy metal y algo de hip hop. Se echan en falta artistas más famosos, porque no nos engañemos, a Keith Gamble sólo le conocen en su casa, si es que no han renegado de él ya.
Pequeños fallos
El juego tiene un sistema que nos avisa cuándo estamos yendo por dirección errónea o por fuera de la pista para que corrijamos nuestra trayectoria lo antes posible. También nos impedirá atajar, por lo que si detecta que estamos atajando nos devolverá, tras tres segundos, al lugar donde iniciamos la trampa. Hasta ahí todo bien. El problema viene derivado de un ligero fallo en la detección de cuándo estamos atajando y cuándo no. Llegados ciertos momentos donde el frenesí de la carrera será patente, es probable que cojamos más arcén del que cogeríamos en una trazada normal o que en un salto mal dado pasemos un segundo fuera de la pista, aunque luego caigamos dentro de ella y sin haber acortado una micra de terreno. Pues bien, eso el sistema lo interpreta como un atajo (o que somos torpes y no nos dimos cuenta que estamos fuera de la carretera) y tras pasar una milésima de segundo fuera de la pista, comenzará la cuenta atrás y nos devolverá a donde, supuestamente, cometimos la infracción o error.
Esto no supone mayor problema en los niveles de dificultad normales, pero cuando corremos en modo profesional y con la IA en experto, perder los dos o tres segundos que supone puede dar al traste con una carrera, un campeonato y, por ende, con el desbloqueo de nuevas pistas y torneos.
Otro pequeño fallo que empaña la experiencia de juego es el que se da cuando chocamos contra objetos o contrincantes, si vamos en ATV o moto. El problema ocurre si en un salto un oponente nos cae encima: nosotros iremos al suelo, con la consiguiente pérdida de tiempo, y él no, con el patente beneficio para él. También habrá momentos en los que cualquier pequeño encontronazo nos lleve al suelo, aunque hasta un bebé consiguiese mantenerse en la moto tras el golpe.
Conclusión
Esta nueva entrega de ATV Offroad no es nada del otro mundo, nos permitirá echar unas partidas con tranquilidad y con la única idea de pasar el rato acumulando trofeos, vehículos y cartas intercambiables que cambiar con nuestros amigos, amén de poder correr unas cuantas carreras con el multijugador y de crear nuestras propias pistas, por lo que se alarga la vida del título todo lo que tú quieras trabajártelo. Si te gustan este tipo de juegos, hazte con él, no te defraudará.
Cambia el fondo y el vehículo y es la misma imagen que la siguiente
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¿A que sí?
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Los tramos de rally son escasos
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¡Ay que me estampoooo!
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Oye, ¿qué es el antialising?
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Cumplidores, aunque el anti-aliasing no es su fuerte y algunas texturas destacan, pero para mal.
72
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Sonido
Aunque la banda sonora cumple a la perfección, los efectos son paupérrimos.
65
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Jugabilidad
Muchos circuitos, varios tipos de carrera y opciones adicionales, pero dos bugs muy tontos.
69
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Diversión
En general te entretendrá, pero no mucho más que las ganas que tengas de hacer siempre lo mismo.
75
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Alternativas
Su predecesor en esta máquina, ATV Offroad Blazin' Trails.
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Muchas carreras y tipos de campeonatos. Entretiene, que es suficiente.
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El apartado sonoro es para echarse a llorar. Pequeños errores que empañan la experiencia jugable.
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Nota final
Consigue mejorar la pobreza de su predecesor, lo cual tampoco era difícil. Entretenido.
72
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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