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La batalla entre el bien y el mal
Quizá pueda parecer un tema algo trillado, y en parte, quizá sea verdad. No faltan juegos basados en esta premisa, pero aún así y partiendo de esta base, ActRaiser nos presenta la historia que rodea al juego.
En ActRaiser, el bien está representado en una deidad divina, llamada The Master (El Maestro), a la cual controlamos nosotros. En el bando opuesto, y en una lucha encarnizada con The Master, se encuentra The Evil One (Tranza), como representación de todo mal en el mundo. Cuentan los manuscritos que Tranza, en un intento de hacerse con el control del poder del mundo, envió a sus seis guardianes en un feroz ataque.
Éstos, después de un duro enfrentamiento, consiguieron vencer a The Master, al que encerraron en un palacio volante. Así, las fuerzas del mal se hicieron con el control total del mundo, dividiéndolo en seis zonas, cada una de ellas controlada por uno de los guardianes.
Cientos de años después y ya habiéndose recuperado casi por completo de las secuelas de la batalla, The Master comienza a urdir planes para, de nuevo, hacerse con el control del mundo y erradicar toda posibilidad de mal. Por supuesto, tiene que partir desde cero, y aquí es donde nosotros entramos en juego...
Simbiosis perfecta
Como ya hemos comentado con anterioridad, una de las claves del éxito de ActRaiser fue su original planteamiento. Y es que pocas veces se había visto, hasta aquel momento, esa mezcla entre dos géneros como la estrategia y las plataformas con toques de arcade (o viceversa), o al menos, que se hubiera llevado a cabo con esa maestría.
El juego comienza con nuestro ayudante (un ángel) pidiéndonos el nombre. Cuando se lo damos, nos relata brevemente la historia del juego y directamente pasamos a la interfaz de juego. Podemos visualizar el mapa y cerciorarnos de la existencia de seis zonas que, como cuenta la historia, son controladas por las fuerzas del mal. Estas seis zonas son: Fillmore, Bloodpool, Northwall, Aitos, Kasandora y la isla de Maranha. Al principio sólo es accesible la zona de Fillmore, las otras están vetadas hasta que consigamos ciertos objetivos según avancemos en el juego.
A partir de aquí es dónde se diferencian perfectamente los dos enfoques del título:
- Enfoque estratégico: Desde este menú podemos realizar diversas acciones relacionadas con la parte estratégica que tiene el juego y que, en gran parte, influirán en la parte de acción.
Dentro del menú encontramos cuatro submenús principales. El primero de ellos es desde donde podemos viajar por el mapa a través del palacio aéreo para colocarnos en la zona que queramos. En este menú también está la posibilidad de, una vez limpiada la zona de monstruos, observar a sus habitantes y aconsejarles, todo ello para conseguir el beneplácito hacia nuestra divinidad.
PÁSALO >>
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