Análisis
Nuevos aires, viejas guerras
Intelligent System renueva ciertos aspectos de su famosa saga en su entrega más trágica y a la vez más táctica, incorporando además el esperado modo online. La guerra más estratégica puede comenzar.
Por Álvaro Cristobal Alonso
| Publicado el día 27/01/2008 23:46
Por otra parte, uno de los importantes cambios en esta entrega es que ahora cada unidad, al eliminar a un rival, sube un nivel y con ello también ligeramente sus estadísticas de ataque o defensa, pudiendo alcanzar hasta el nivel de Veterano (tres niveles). Estas unidades, en el mayor de los niveles, son más efectivas que las otras y pueden decidir ligeramente una victoria aunque al empezar cada batalla se reciben nuevas unidades por lo que no importa haber perdido algunas que sean más útiles que otras.
Pero el más importante cambio en el aspecto jugable ha sido en los poderes de los Comandantes (OJ en anteriores entregas), cuyo número, doce en total, es algo menor que en su antecesor pero sus habilidades están más compensadas y no pueden, en principio, desequilibrar la balanza con un solo ataque. En anteriores entregas, y más en Dual Strike, potenciaban de algún modo a todas las unidades bajo su mando o afectaban negativamente a las del enemigo. En éste, en cambio, sólo afectan a un área determinada alrededor de la unidad a la que lo asignemos, la cual puede ser cualquiera fabricada en un taller.
La forma de activar el poder, en todos los casos, es idéntica a las anteriores entregas, teniendo que eliminar a una serie de unidades enemigas hasta llenar una barra de energía aunque en Dark Conflict no se habilita hasta bien entrada la aventura (en el multijugador están disponibles desde la primera batalla). También, en esta ocasión, la barra de energía sólo se rellena cuando son eliminados los rivales dentro de nuestro rango de alcance, el cual aumenta según cómo sea la mencionada barra. Este rango de acción incrementa ligeramente también las habilidades de las unidades aliadas que estén en él así como sólo a estas tropas es a las que les afecte el poder del mismo, de hecho, la unidad que tripule el Comandante es más poderosa (está desde el principio en nivel Veterano) y utilizar adecuadamente este poder puede dar el traste a una situación bastante peligrosa pero en pocas ocasiones establece la ansiada victoria.
Todas las demás opciones que hicieron tan grande al primer Advance Wars en Nintendo DS siguen igual de presente, tales como la posibilidad de manejar a las tropas con el lápiz táctil, el poder observar la acción en la pantalla inferior y las opciones de juego en la superior y la ajustada curva de dificultad, que hace que el juego sea algo más complicado que antaño pero no por ello menos accesible. Además la doble pantalla también se ha renovado en las batallas entre las diferentes unidades ya que ahora, en lugar de ofrecer ambos contrincantes en la pantalla inferior, se muestran cada uno en una pantalla. Todas las unidades, como no, tendrán diez porciones de vida y cuando éstas se acaben la unidad desaparecerá. Utilizar adecuadamente las habilidades de cada soldado, junto con las del Comandante, puede hacer que en una batalla no haya ninguna baja, aumentando así la calificación final.
La opción que sí se ha eliminado, principalmente para ajustar más el desarrollo del juego al modo Historia y no alejarlo al de Batalla Libre (ya que los otros modos de Dual Strike, Combate, Desafío y Duelo también han desaparecido), es la Tienda, en la que en anteriores entregas se podía comprar nuevos mapas y OJ. Ahora, dado que en el modo Historia no se permite escoger al personaje y tampoco se puede completar este en otro nivel de dificultad, los Comandantes se van desbloqueando para el modo individual o multijugador a medida que los conseguimos en el modo Historia, al igual que muchos de los mapas secretos aunque una gran mayoría ya están disponibles.
Dentro de esta opción denominada Batalla Libre podemos seleccionar más de 170 mapas diferentes: 28 clásicos ya vistos en anteriores capítulos, 70 mapas para dos jugadores, 32 para tres jugadores, 30 para cuatro y 17 disponibles dentro de los retos, algunos de ellos ocultos hasta ser desbloqueados. Al igual que en el modo multijugador en esta modalidad también podemos modificar ciertos parámetros como el estilo del juego de aquellos personajes controlados por la consola, el presupuesto inicial, la climatología o el número máximo de turnos, opciones que no han variado respecto a su antecesor.
Diseña tu guerra y enfréntate al mundo
Muchos de estos mapas también están disponibles en la opción del Modo Multitarjeta ya disponible en su anterior entrega en Nintendo DS, permitiendo de nuevo que hasta cuatro jugadores puedan medir sus fuerzas con un único cartucho. Aunque, en el caso de que cada jugador tenga su propio cartucho pueden acceder a todas las opciones y mapas disponibles.
Pero la verdadera innovación en el multijugador de Dark Conflict es la utilización de la conexión Wi-Fi de la portátil, que permite, por primera vez en la historia de la saga, poder luchar contra cualquier propietario del juego en cualquier lugar del mundo. Podemos incorporar a un rival al juego tanto introduciendo su Código de Amigo como con la función de buscar a uno aleatoriamente aunque en el segundo caso no contamos con la opción de voz, la de escoger el mapa y también algunas opciones no se pueden ajustar.