Entre las opciones exclusivas al jugar con un rival que no conozcamos está la de contar con un máximo de 120 segundos para realizar cada turno, obligando así a ser más rápidos. La mencionada opción de comunicarse con el rival gracias a la función de voz de la portátil es muy sencilla y basta con apretar el botón

para activarla aunque dado el hecho de que, dentro de la conexión Wi-Fi no podemos jugar en equipo con otro usuario (aunque la máquina denomine a cada rival como un "equipo") se hace algo limitada, aunque bastante interesante.
Por último, antes de entrar a comentar los aspectos técnicos del juego, cabe centrarse en el Modo Edición, en el que podemos crear nuestros propios mapas y, como gran novedad en esta entrega, también compartirlos con cualquier usuario gracias a la conexión Wi-Fi. El editor sigue siendo tan sencillo como antaño, permitiendo situar las diferentes carreteras, montañas, bosques, zonas de mar y los diferentes edificios con un par de clics en escenarios que pueden ir de 5x5 casillas hasta 30x30. No obstante el máximo tamaño de los mapas que se pueden descargar de la conexión Wi-Fi son de un tamaño de 10x10 casillas, lo que limita bastante su variedad. Esto no ocurre en el modo de conexión Local, en el que podemos descargar cualquier mapa creado por lo demás usuarios.
Todos estos mapas descargados pueden ser, una vez jugados, puntuados con una calificación del 1 al 5, pudiendo consultar la nota media del último mapa que hayamos creado para la red u observar las de los demás disponibles. De igual manera podemos guardar un máximo de 50 mapas en el cartucho del juego lo que aumenta bastante la ya de por si alta duración del juego.
Aspectos técnicos
Gráficamente
Dark Conflict muestra un aspecto muy acorde al sombrío argumento aunque no cuenta con grandes mejoras respecto a su anterior entrega. Por ejemplo la paleta de colores es más apagada y muchas de las unidades han sido rediseñadas, ofreciendo un mayor nivel de detalle, aún no siendo muy excesivo. Asimismo casi todas las animaciones son algo diferentes respecto a su predecesor y, en general, el juego ofrece una ligera sensación de cell-shading gracias al borde negro alrededor de cada unidad.
Lo que si cabe recalcar bastante en el aspecto gráfico es que en esta nueva entrega tenemos la opción de realizar un zoom en una determinada zona, haciendo que cada rejilla aumente su tamaño un 50%, pasando de 16 a 24 pixels, lo que aumenta ligeramente el nivel de detalle de las unidades que haya en la misma y que permite también observar mejor ciertas situaciones.
Dentro del aspecto sonoro no ha habido demasiados cambios respecto a
Dual Strike y en esta nueva entrega se vuelven a reutilizar algunas de las melodías clásicas de la saga. Son algo escasas y no demasiado variadas pero casan perfectamente con el desarrollo del juego aunque pueden hacerse algo repetitivos debido a la larga duración de las partidas. Igualmente los efectos sonoros son algo simples aunque están bien recreados y en general este aspecto podría haberse mejorado bastante.
Conclusión
Con todo lo comentado
Advance Wars: Dark Conflict se sitúa como una de las mejores entregas de la gran saga de Intelligent System y uno de los mejores exponentes del género en Nintendo DS. Su ambientación, mucho más oscura y seria, puede no gustar a los seguidores de la serie pero pronto estos podrán descubrir que la jugabilidad, aún con ciertos cambios y novedades, sigue siendo tan adictiva y divertida como antaño. Además el modo online hace que el juego alcance una duración casi inimaginable y el nuevo aire de la saga era algo que se solicitaba desde hace tiempo aunque con él no haya venido un salto técnico a la altura.