Análisis
Descubriendo el Nuevo Mundo
Al fin llega a nuestros ordenadores la tercera entrega de la saga Age of Empires. En esta ocasión, viaja a la América de los siglos XVI a XIX de mano de una de las ocho potencias disponibles.
Por Alfredo Láinez Rodrigo
| Publicado el día 04/11/2005 17:37
A este sólido sistema de juego no le podían faltar unos buenos aspectos técnicos. Respecto a los gráficos, la saga ha experimentado un salto enorme visto desde Age of Kings y bastante considerable desde Age of Mythology. Y no sólo eso, pues el motor gráfico es de lo mejor que podemos encontrar ahora en las tiendas. Los escenarios están muy bien detallados y muestran todo lujo de detalles: árboles variados, acantilados, animales e incluso aves que sobrevuelan la zona. El agua ha sido recreada genialmente y, unida a los majestuosos y bien modelados barcos se forma un conjunto marítimo excelente. Las unidades de tierra también han sido muy trabajadas, desde sus uniformes a sus armas, aunque al acercar mucho el zoom se ven algunas de sus vergüenzas. Lo mejor de ellas es que no son para nada estáticas y realizan acciones de manera más que correcta: cargan el fusil, se lo suben al hombro, y disparan dejando una estela de humo que se difumina al poco tiempo.
Pese a todas estas bondades, lo que realmente marca la diferencia es el motor físico Havok que se ha implantado. Al golpe de un cañonazo, vemos a las unidades saltar por los aires y al proyectil del cañón rebotar un par de veces en el suelo, creando a veces pequeños cráteres. Asimismo, los edificios van mostrando los daños en su estructura hasta que finalmente se derrumban. Podemos contemplar todo esto eligiendo el mejor punto con la cámara, que rota y permite hacer zoom.
El sonido, por su parte, también colabora a crear una buena atmósfera de juego: los efectos de sonido son contundentes y acompañan muy bien la acción. Los cañonazos, por ejemplo, retumban tanto en el momento del disparo como en el impacto, y aunque estemos en algún punto del mapa lejano al lugar donde se han producido, oiremos un leve eco de la sacudida. Asimismo, durantes las partidas tenemos la típica música de fondo, con temas ligeros y tranquilos salvo en los momentos de mayor acción.
Siempre nos quedará La Habana
Age of Empires III es un título sólido, divertido y de gran calidad, que mantiene la esencia de la saga y añade ideas interesantes a la jugabilidad. Por desgracia, no siempre podemos esperar la misma revolución que supuso Age of Empires II, y con las grandes expectativas creadas, el choque es mayor. Sin embargo, este juego nos proporciona horas y horas de estrategia dinámica y muy divertida, sobre todo si entre personas está la cosa. Un título que gustará al público general, encantará a los estrategas y emocionará a los amantes de la esta clásica saga.
El motor gráfico luce muy bien
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Una vez rotas las defensas, el resto es coser y cantar
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Los gráficos lucen de miedo, y la física aportada por el motor Havok remata la faena.
92
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Sonido
Los efectos acompañan perfectamente la acción, aunque la música no destaca tanto.
80
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Jugabilidad
El espíritu de la saga se mantiene intacto pese a la incorporación de nuevos e interesantes elementos.
85
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Diversión
El entretenimiento está servido tanto individualmente como en multijugador, pero es este último el que ofrece más posibilidades.
88
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Alternativas
Age of Empires II, Empire Earth 2, Empires: los Albores de la Era Moderna
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El nuevo contexto geográfico y temporal, los gráficos, el multijugador
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Se queda corto en modos de juego y civilizaciones
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Nota final
Age of Empires III es un título sólido y excelente, pero no alcanza la catagoría de obra maestra que sí obtuvo su predecesor.
85
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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