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Comentando cuál ha sido nuestra experiencia de juego, que es al fin y al cabo lo que os importa, os podemos decir de primeras que nos ha costado dejar el juego y ponernos a escribir este análisis, ya que nos costaba mucho dejar de avanzar y completar misiones para ponernos a escribir y, según seguimos contándoos cosas del juego, más ganas nos dan de hacer doble clic sobre el icono de Age of Conan que tenemos en nuestro escritorio. Pero bueno, haremos de tripas corazón, que el deber nos llama.
Antes de comenzar, es altamente recomendable actualizar los drivers de nuestra tarjeta gráfica a la última versión descargándolos de la página web del fabricante (normalmente ATI o nVidia, preferiblemente este último ya que es el que recomienda el juego). Nosotros tuvimos problemas gráficos y ralentizaciones muy notables en las primeras partidas debido a esto. Una vez actualizados pudimos disfrutar mucho mejor.
Al comenzar se nos dan seis espacios para crear personajes, es nuestro límite para el usuario que tenemos dado de alta en los servidores de Funcom y por lo que pagamos religiosamente. Una vez seleccionado el espacio de nuestro personaje, aparecemos en un barco de remos del cual somos esclavos. Aquí se nos da para elegir primero el sexo de nuestro personaje, elección que no influye para nada en el posterior desarrollo del personaje, ya que en Hyboria hombres y mujeres son iguales. Después podemos elegir entre las razas Aquilonia, Cimmeria (patria de Conan) o Estigia. A priori tampoco esto influye en el desarrollo del personaje ya que no hay razas ni buenas ni malas, hay personas buenas o malas. Eso sí, la elección de la raza luego influye en las clases de personaje que vamos a poder seleccionar. Las clases se basan en una serie de arquetipos: Soldado, Rogue, Sacerdote y Mago. En nuestro caso hemos seleccionado un Templario Oscuro, del arquetipo Soldado, es decir, los que se dedican a repartir mandobles cuerpo a cuerpo. Además, esta clase tiene la peculiaridad de que es capaz de usar artes oscuras para drenar la vida de los enemigos o para sacrificar su propia vida para conseguir vigor. Elegimos esta clase para probar a conciencia el nuevo sistema de combate, ya que las otras aunque también pueden ser interesantes (concretamente la de Rogue y el disparo con arco con el que se puede apuntar en primera persona), lo que todo el mundo quiere saber es de cómo funciona y si cumple con lo que promete. La personalización física de nuestro personaje es realmente sublime, permitiéndonos variar multitud de parámetros a nuestro antojo. El universo de Conan tiene el "problema" de que los protagonistas son todos humanos, de distintas razas pero todos humanos, y evitar que pareciesen personajes clónicos era crucial, por lo que podemos modificar físicamente muchísimos parámetros físicos tanto del rostro como del cuerpo, incluyendo tatuajes, musculatura y demás.
Una vez conformado el aspecto de nuestro personaje vemos que el barco donde vamos se hunde y milagrosamente nos salvamos gracias a una extraña magia que reside en el fondo del mar. Acabamos en la playa de una paradisíaca isla que forma parte del archipiélago de las Barachan y un personaje que habita en esa playa nos revela que nuestro deber es dirigirnos a Tortage, el pueblo desde el cual podemos avanzar a nuestro destino. En este punto hay que decir que el comienzo de la aventura se realiza completamente a solas y hasta que no conseguimos llegar a Tortage no empezamos a ver a otros jugadores. Esto ocurre aproximadamente en el nivel 10. El tiempo que tardamos en hacerlo recorriendo la selva no llega a una hora. Posteriormente se mezcla el avance de la historia, que se hace cuando es de noche y es exclusivamente para un jugador y la resolución de misiones por el día, que es multijugador y en la ue podemos ver a otras personas y colaborar si así lo deseamos. El cambio de noche a día se realiza en la Taberna del Perro Sediento, en el pueblo de Tortage, hablando con un NPC (Non Playable Character - Personaje No Jugable). Por tanto,queda dentro de nuestro libre albedrío avanzar en nuestra historia personal o resolver misiones y subir así de nivel. Ambas cosas son necesarias e iremos alternando de una a otra cuando así lo consideremos. Cuando alcancemos el nivel 20 ya podremos afrontar la última misión personal y salir de Tortage hacia Cimmeria en nuestro caso, ya que es la raza de nuestro personaje. Una vez allí todo transcurre en multijugador y el paso del día a la noche se realiza en tiempo acelerado.
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