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Alex Kidd The Lost Stars
Radaxian pierde sus estrellas
Alex Kidd: ha nacido una estrella
Con Alex Kidd: The Lost Stars se da una pequeña paradoja: este juego es el segundo de Alex Kidd en Master System tras Alex Kidd in Miracle World, no obstante poco antes de su salida vio a la luz la versión arcade (en una System 16A) del título que hoy nos ocupa. Así pues, y contra la creencia popular, Alex Kidd hizo su debut en los videojuegos en los salones recreativos, si bien fueron sus aventuras en la veterana consola de Sega las que lo llevaron a la cima.
Tras el fulminante éxito de Alex Kidd in Miracle World, SEGA no se lo pensó dos veces e hizo una conversión para Master System de Alex Kidd: The Lost Stars; ahora bien, sin conseguir el éxito esperado, era muy difícil superar el éxito del anterior juego y el listón tan alto que puso con una simple conversión de un juego que aún no tenía definido ni el personaje, ni sus habilidades, ni su mundo.
La historia que plantea es la siguiente: el mago Zaggarat ha robado las doce constelaciones del zodíaco y Alex recorre Radaxian a lo largo y ancho para poder recuperarlas y derrotar al malvado mago para poder volverlas a subir al cielo. Como se puede ver, es un argumento muy fantasioso y que nada tiene que ver con los demás juegos de la saga, mucho más realistas en cuanto a historia. De hecho, estamos ante el juego de alex Kidd que desentona más con el personaje en cuanto a concepción, se nota mucho que estamos ante una creación paralela a Alex kidd in Miracle World, que es el que puso en orden el universo del personaje; y eso que existe Alex Kidd in Hi-Tech World que es un clon de otro juego, pero que casa mejor con el reino de Radaxian que todos los que hemos jugado a la saga recordamos.
Un Radaxian diferente
Qué tenían en la cabeza los desarrolladores del juego? En el juego aparece una ciudad de juguetes con unos peluches y naipes como enemigos, una especie de bosque con plantas gigantes móviles y unos humanoides muy raros, una fábrica de robots... no hay nada similar a los bellos parajes y ciudades de los demás juegos de la saga, mucho más realistas y que casan más con el héroe. Cabe decir que en la versión doméstica del juego se cayó la compañera de Alex en el juego, Stella, una chica con las mismas habilidades que Alex, que era seleccionable. Eso de habilidades es un decir, pues Alex se limita a saltar y poco más, no cuenta con su megapuñetazo que nos tenía acostumbrados, ni con su habilidad de jugar a piedra-papel-tijera, ni usa vehículos...
El asombro sigue una vez vemos a lo que nos enfrentamos, por extraño que pueda parecer, enfrente nuestro se ponen juguetes, perritos que nos lanzan las letras de la palabra “BOWBOW” por la boca (dicha palabra es el equivalente a nuestro “GUAUGUAU” )... y los jefes finales, si se les puede llamar así, son aún más raros, sólo hace falta ver el primero, una especie de globo con forma de cabeza de oso de peluche que toca notas musicales y que ¡no podemos atacar! (bueno, si podemos, pero es inmortal), sólo debemos esquivarlo hasta llegar al final de la pantalla donde está la salida del mundo, y así con los demás, no hay que eliminar a los enemigos finales en ningún momento, nos tenemos que centrar en recoger la estrella y salir por patas.
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