Otro fallo lo encontramos en el sistema de inventario. Está limitado a la chaqueta de Edward, pero a pesar de todo el espacio es más que suficiente. El problema lo encontramos a la hora de acceder a él, ya que la acción no se detiene mientras nos ponemos a fabricar explosivos o recoger algún que otro objeto de nuestra chaqueta, lo que hace que los enemigos sigan atacándonos sin descanso. Esto también se aplica a la hora de curar nuestras heridas, ya que la cámara pasa a primera persona para que podamos pulverizar con un frasco de
spray curativo sobre las zonas heridas de nuestro cuerpo, pero la acción no se detiene y los enemigos pueden atacarnos en este momento también.
Como dijimos, podemos jugar en primera o tercera persona cuando nos plazca pulsando

, aunque con excepciones, ya que algunas acciones no podemos llevarlas a cabo si estamos en primera persona, como por ejemplo golpear con objetos. Quizás si se pudiese hacer algunos problemas en la jugabilidad a la hora de atacar a enemigos se solventaría, pero no ha sido así. Eso sí, disparar con nuestra pistola lo haremos siempre en primera persona, así como al utilizar
sprays para quemar a enemigos u objetos. La precisión al disparar en primera persona ha sido también muy mejorada, se nota cómo ahora Edward gira y se da la vuelta mucho más rápido. Sin duda, ahora disparar es mucho más cómodo (también ayuda a que nuestra pistola lleva mirilla láser).
A pesar de la aparente libertad de juego que tenemos,
Alone in the Dark: Inferno es un título con un desarrollo lineal. En todo momento está claro hacia donde tenemos que ir, sobre todo gracias a nuestro móvil GPS, cuyo mapa nos indica de forma precisa el destino a ir, así como la localización de las mencionadas Raíces del Mal o de otros vehículos. Central Park es lo suficiente grande como para poder perderse, de no ser por el mencionado GPS. Con este aparato, también iremos recibiendo SMS, llamadas de otros personajes secundarios, mirar el objetivo actual del juego o ajustar otros parámetros como que el teléfono nos suene por tono o vibración (gracias a la compatibilidad con el nuevo Dual Shock 3).
Alone in the Dark: Inferno vuelve a hacer gala de una de las características que más llamó la atención, que es la división de los capítulos del juego como si estuviésemos viendo una serie de televisión en DVD (incluso al cargar la partida, aparece un video resumen con lo acontecido hasta ese momento, al más puro estilo de series de televisión como
Alias o
Perdidos, con el narrador diciendo al principio "Anteriormente en
Alone in the Dark..."). En cualquier momento podemos acceder a todos los capítulos del juego de forma libre, incluso a los últimos (pulsando ?Start? ). Así, si por ejemplo nos quedamos atascados en un punto, le damos a la opción de avance rápido y pasamos al siguiente fragmento del capítulo o directamente podemos pasar al siguiente episodio. Pero esto tiene un precio a pagar, y es que si saltamos capítulos perderemos objetos del inventario, además de algunos trofeos que podemos ir consiguiendo mientras jugamos. En cualquier caso, nosotros consideramos que es una opción que no debería estar ahí, ya que facilita demasiado las cosas. Esto es un videojuego, no una serie de televisión. La gracia del asunto consiste en ir superando los capítulos paulatinamente hasta llegar al final. Pero por culpa de esta opción, estaremos siempre tranquilos sabiendo que si se da el caso de que nos quedásemos atascados, siempre podemos saltarnos esa parte que se nos resiste. Así mismo,
Alone in the Dark: Inferno incluye unas nuevas secuencias y zonas exclusivas en uno de los capítulos (incluyendo, además, un jefe inédito exclusivo) que no aparecieron en las versiones de XBox 360 y PC.
La rejugabilidad del juego en sí es prácticamente nula, pues una vez concluido no desbloqueamos nada. Pero Atari ha tenido el detalle que incluir trofeos, tan demandados por los usuarios de Playstation 3. Gracias a ellos la rejugabilidad gana bastantes puntos, pues no hay precisamente pocos (50 en total). Cabe decir que están basados en los logros de la versión de XBox 360. Sólo hay un pequeño problemilla: el juego no permite conseguir trofeos de entrada, ya que el mismo disco no posee la opción para ello. Para conseguir la opción de adquirir trofeos tenemos que, en primer lugar, conectar nuestra Playstation 3 a internet. Una vez hecho esto, introducimos el disco de
Alone in the Dark: Inferno y dejamos que arranque. Al llegar a la pantalla de título aparecerá un mensaje informando que podemos descargar un archivo adicional para el juego, que no es otra cosa que un parche que contiene los trofeos. Le damos a "Aceptar" y la descarga comenzará (el archivo pesa 60 MB). Una vez concluída la descarga, el juego reiniciará, volviendo a la pantalla de título, y ya podréis ir consiguiendo los trofeos. La duración del juego no es excesivamente larga. Ocho capítulos de una hora de duración aproximadamente cada uno. Tenemos un juego que nos dura de ocho a diez horas (depende del avance del jugador), aunque sin duda el conseguir trofeos o encontrar todas las raíces del mal aumentan las horas que vamos a invertir en él.
CONCLUSIÓN
Alone in the Dark: Inferno es una revisión correcta del mismo juego aparecido para XBox 360 y PC, y es la versión que tenía que haber aparecido en principio, ya que en general es más divertida de jugar que en las plataformas anteriormente mencionadas. Las novedades y mejoras añadidas han ayudado a mejorar algo el resultado final, pero sigue sin ser el juego definitivo que intenta ser. Ofrece un argumento muy bueno e interesante, unos momentos de tensión dignos de vivir (la mayoría de combates contra jefes) y una ambientación y atmósfera de película. Por desgracia, pese a las mejoras, el juego sigue sin quedar redondo, encontrándonos con una jugabilidad imprecisa en muchos momentos, sobre todo a la hora de golpear a los enemigos con armas cuerpo a cuerpo. La conducción de vehículos es lo que más ha salido ganando, ya que ha sido mejorado de forma más que notable, aunque en algunas ocasiones puede que los derrapes se nos vayan un poco de las manos (pero ni por asomo como en las versiones anteriores). Los gráficos poseen altibajos en todo momento, mostrando partes realmente conseguidas y otras que podían haber estado mejor. En definitiva,
Alone in the Dark: Inferno es un juego que pretende ser más grande de lo que realmente es. Un juego de acción y suspense correcto, con buenas ideas, argumento y puesta en escena, pero con una jugabilidad que sigue siendo mejorable en varios puntos.
Por Kike López (Hayato)