Edward Carnby vuelve a las consolas con la quinta entrega de
Alone in the Dark, programado originalmente para los sistemas
XBox 360, PC y Playstation 3 (aunque en principio, Atari anunció que el título sería exclusivo para ésta última, cosa que al final, afortunadamente, no fue así). La saga
Alone in the Dark es considerada como la creadora de lo que ahora conocemos como
survival horror. Su primera entrega, aparecida en 1992 para PC, destacó por su innovación técnica, ya que usaba personajes construidos en 3D sobre escenarios dibujados en 2D. El desarrollo del juego era el que todos conocemos hoy en día: manejando al protagonista, Edward Carnby, debíamos explorar una gran mansión para buscar la salida a la vez que combatíamos contra enemigos sobrenaturales y resolvíamos puzles y enigmas. Todos estos detalles fueron utilizados y potenciados por la compañía Capcom en su videojuego
Resident Evil (PC, PSOne, Sega Saturn), por lo que hay que aclarar que la compañía de Osaka no inventó el género en cuestión, sino que simplemente tomó la base de
Alone in the Dark y lo mejoró notablemente. Realmente, aunque la saga
Alone in the Dark cuenta ya con más de diez años, las entregas no han sido tan numerosas como las de otros juegos. Así pues tenemos
Alone in the Dark (1992),
Alone in the Dark 2 (1993),
Alone in the Dark 3 (1994) y
Alone in the Dark: The New Nightmare (2001). Paralelamente tenemos otras entregas como
Alone in the Dark: Jack is Back (1996, una versión de
Alone in the Dark 2 para PSOne y Sega Saturn) y
Alone in the Dark: Ghosts in Town (1996, versión de
Alone in the Dark 3 para Windows 95), aparte de otras reediciones y ediciones de coleccionista. Incluso hace unos años (2005), se estrenó en los cines la película de
Alone in the Dark, dirigida por Uwe Boll y protagonizada por Christian Slater, Stephen Dorff y Tara Reid. El film fue un rotundo fracaso tanto a nivel crítico como en taquilla, ya que poco o nada tenía que ver con la saga en que se basaba.
Esta nueva entrega que aquí vamos a analizar, que pese a que en principio iba a llevar el título completo de
Alone in the Dark: Near Death Investigation y ahora se ha quedado finalmente como
Alone in the Dark a secas, es la quinta oficial. Fue anunciada en principio como multiplataforma en las consolas de nueva generación (XBox 360, Wii y PS3), pero he aquí que los chicos de Atari decidieron hacer también una versión para la vieja Playstation 2, que se resiste a dejarse caer por las nuevas tecnologías. Mientras que las versiones de XBox 360 y PS3 han sido programadas por Eden Games, esta versión de Playstation 2 ha sido desarrollada por Hydravision Entertainment (que también se encargó de la versión de Nintendo Wii). Cuando supimos la noticia del desarrollo de esta versión, no la encajamos bien, ya que todavía nos acordamos del juego de
Los Simpson y lo bajo que cayó la versión de PS2 de este juego original de XBox 360 y PS3. Aquel juego fue mutilado en varios aspectos, debido a la menor potencia de PS2 comparado las otras dos consolas mencionadas, y a su vez algunas otras cosas empeoraban, como el sistema de cámaras (mucho peor), así que de esta versión de
Alone in the Dark nos esperábamos algo parecido. Y así ha sido. La versión de PS2 ha salido perdiendo por un lado, pero ganando en otro. Nos encontramos con un juego que ya no sólo es inferior con respecto a sus versiones de XBox 360, PC y PS3 en lo que respecta al nivel técnico y en algunas características jugables, sino que también queda por debajo de otros
survival horror de Playstation 2. Se puede decir que esta versión de
Alone in the Dark cumple con su cometido de ofrecer al jugador una aventura con un argumento muy bien elaborado, una ambientación muy lograda y una experiencia bastante entretenida en general, pero que por otro lado posee fallos que repercuten de forma negativa el resultado final y, por ende, de la decisión final por parte del jugador en querer invertir el dinero por este juego. Sin más, vamos a proceder a analizarlo. En lo único que ha salido ganando esta versión de PS2 es en la jugabilidad, mucho más fiable que en las versiones de consolas superiores.
ARGUMENTO
Las 341 hectáreas de Central Park ocultan un terrible secreto. El parque, construido a mediados del siglo XIX por un cártel internacional de hombres influyentes, se creó para ofrecer un refugio seguro. Parece que, más tarde, no sirvió únicamente para los habitantes de Nueva York, sino para algo de naturaleza completamente distinta. Desde entonces, las sucesivas generaciones de guardianes han protegido la verdad y han mantenido las amplias zonas verdes intactas a toda costa, mientras la ciudad más poderosa y acaudalada del mundo se alzaba hacia el cielo a su alrededor. Pero ha llegado un momento en que no se puede seguir ocultando la verdad.