Al comenzar el juego no tenemos muy claro que es lo que está pasando, pero sí podemos deducir que no es nada bueno. Edward Carnby despierta en una habitación, totalmente desorientado y amnésico, y al parecer ha sido secuestrado junto a un hombre mayor el cual afirma que son amigos, pero que Edward, debido a su amnesia, no reconoce. Justo cuando Edward va a ser asesinado de un disparo, un fuerte terremoto azota el edificio, causado por una especie de entes paranormales. Edward consigue escapar y empieza a luchar por su propia vida, a la vez que intenta saber qué es lo que está pasando, y sobre todo recordar qué fue lo que pasó antes de encontrarse allí y como llegó.
El argumento es uno de los puntos más fuertes del juego, totalmente absorbente y que nos mantiene enganchados al juego hasta el final. Afortunadamente, la historia no ha variado nada con respecto a las otras versiones, incluso el final es el mismo, aunque hay algunas escenas y diálogos que han sido omitidos en esta versión. Por desgracia no son las únicas cosas que se han perdido, como por ejemplo el nivel de sangre y violencia, que aunque sigue estando ahí, es bastante más discreto. No en vano, mientras que las versiones de XBox 360, Wii y PS3 poseen calificaciones para mayores de 18 años, esta versión de PS2 es para mayores de 16. Eso sí, las palabrotas y frases malsonantes (que no hay pocas) se han mantenido en casi su totalidad.
Alone in the Dark está dividido en diez capítulos, todos ellos diferenciados como si fuese una temporada de una serie de televisión. Este es uno de los aspectos más atractivos del juego, ya que el mismo menú principal está animado y recuerda al de las películas editadas en DVD. También la pantalla de selección de episodios es exacta a las de un DVD. Realmente esto es una tontería, pero a nosotros nos ha hecho mucha gracia y la verdad es que nos gusta, pues muchos de nosotros disfrutamos con el "cine en casa", y ver estos menús al estilo de las ediciones en DVD de series como 24 o Prison Break nos parece muy acertado, dado el ambiente cinematográfico del juego en general.
GRÁFICOS
Playstation 2 es una consola que prácticamente ya ha dado todo lo que podía dar de sí. Hemos visto juegos con una factura técnica impecable como las dos entregas de God of War, Final Fantasy XII o la saga Silent Hill. Por todo esto precisamente no entendemos cómo Alone in the Dark posee un apartado gráfico tan justito. Vale que no es posible reproducir en esta consola unos gráficos como los de las versiones originales de XBox 360 y PS3, pero lo que tenemos entre manos tampoco es aceptable a estas alturas del partido.
Alone in the Dark transmite la sensación de ser un port de un juego de PSP adaptado a la pantalla grande, y es que no sorprende en absoluto. Nuestro protagonista Edward Carnby está construido de forma decente, con suficientes detalles tanto en el rostro como en el cuerpo, con unos movimientos bastante suaves y sin pérdidas de animación, a pesar de ser feo de narices (y no se parece en nada al Edward Carnby de las versiones superiores. No es que sea más guapo en esas versiones, pero por lo menos luce mejor tipo). Sin embargo, se puede apreciar clipping en varias partes de su cuerpo (sobre todo en las zonas donde los brazos y las piernas se unen al tronco) y sus expresiones faciales son bastante estáticas, no muy realistas. Con los personajes secundarios nos encontramos con algo peor, ya que la falta de polígonos es más que evidente. No sólo Edward posee un aspecto totalmente distinto con respecto a la versión original, sino que también Sarah (uno de los secundarios) parece otra mujer. Sólo deciros que en XBox 360, PC y PS3 esta chica posee el pelo negro; aquí lo tiene canoso (también es más fea).
Los escenarios poseen todos el mismo aspecto gris y oscuro. Los interiores de los edificios poseen suficientes detalles como para hacerlos reconocibles y distintos los unos de los otros. Una vez que podamos recorrer las ciudades de Central Park nos encontramos con algo parecido, ya que poseen tonalidades muy oscuras y grises, dando una ambientación muy conseguida pero que visualmente lo hace muy poco atractivo, ya que, encima, en el horizonte, podemos apreciar una espesa niebla negra (oscuridad, más bien) en un intento de disimular el pop-up de edificios y elementos decorativos. Uno de los detalles más feos en este apartado es el efecto lumínico de la linterna que Edward utiliza para poder ver mejor en las zonas donde la oscuridad lo envuelve todo. Después de ver esos conseguidísimos efectos de luces y sombras en Silent Hill 2 y Silent Hill 3, da hasta risa ver la luz que la linterna de Edward proyecta sobre los escenarios y los elementos decorativos. La luz no proyecta sombra alguna sobre los objetos ni paredes y simplemente lo único que hace es alumbrar bien sobre una buena parte de la pantalla, pero de una forma poco realista. Incluso el Silent Hill: Origins, conversión del mismo juego para PSP, ofrece unos efectos de luces y sombras muchísimo más reales.
A lo largo del juego abundan tanto las escenas de video en tiempo real, como las grabadas en FMV. Las primeras están, obviamente, al mismo nivel que el apartado gráfico del juego, ya que utilizan los mismos gráficos. Las secuencias FMV estarían bien del todo si no fuera porque están a una resolución bastante baja, con un tono blanquecino que parece que alguien está fumando como una chimenea por los alrededores. Muchos de estos vídeos son las secuencias en tiempo real que poseen las versiones de XBox 360, PC y PS3, grabadas en FMV para ser incluidas en este juego (notándose la diferencia de calidad en los modelados de los personajes, sobre todo de Edward, que no parece el mismo). Encima nos tenemos que tragar este juego únicamente a 50Hz, ya que los chicos de Atari no han incluido ningún selector de 60Hz. Aunque la conversión PAL es buena, es una opción que debería tener (la anterior entrega, The New Nightmare, si la tenía).
Resumiendo, un apartado gráfico simplemente correcto, sin grandes alardes y que queda por debajo de otros grandes exponentes del género, como la citada saga de Silent Hill.