La dificultad de los puzles y acertijos no es muy elevada. Casi siempre la solución está relacionada con algo del entorno y sólo requiere que inspeccionemos a fondo la zona para dar con la solución al enigma. Otras situaciones en forma de puzles o acertijos es a la hora de "tomar prestado" uno de los coches que hay por Central Park. Por lo general, las llaves están situadas en el parasol del conductor, pero otras veces tendremos que hacer un puente a los cables del sistema de arranque, seleccionando los cables correspondientes para hacer que nos pongamos en marcha (esto también se aplica a la hora de teclear códigos se seguridad para abrir puertas. Podemos teclear el código o piratear el panel haciendo un puente con los cables).
Como dijimos, podemos jugar en primera o tercera persona cuando nos plazca, aunque con excepciones, ya que algunas acciones no podemos llevarlas a cabo si estamos en primera persona, como por ejemplo golpear con objetos. Quizás si se pudiese hacer algunos problemas en la jugabilidad a la hora de atacar a enemigos se solventaría, pero no ha sido así. Eso sí, disparar con nuestra pistola lo haremos siempre en primera persona, así como al utilizar
sprays para quemar a enemigos u objetos, o al usar extintores o bombonas de butano.
Como hemos comentado al principio, el juego está presentado como si estuviésemos viendo una serie de televisión en DVD (incluso al cargar la partida, podemos ver un video resumen de lo que llevamos jugado, con el narrador anunciando al principio "Anteriormente, en
Alone in the Dark..."). En cualquier momento podemos acceder a todos los capítulos del juego de forma libre, incluso a los últimos (pulsando "Start" ). Así, si por ejemplo nos quedamos atascados en un punto, le damos a la opción de avance rápido y pasamos al siguiente fragmento del capítulo o directamente podemos pasar al siguiente episodio. Pero esto tiene un precio a pagar, y es que si saltamos capítulos perderemos objetos del inventario, además de algunos logros que podemos ir consiguiendo mientras jugamos. En cualquier caso, nosotros consideramos que es una opción que no debería estar ahí, ya que facilita demasiado las cosas. Esto es un videojuego, no una serie de televisión. La gracia del asunto consiste en ir superando los capítulos uno detrás de otro hasta llegar al final. Pero por culpa de esta opción, estaremos siempre tranquilos sabiendo que si se da el caso de que nos quedásemos atascados, siempre podemos saltarnos esa parte que se nos resiste. Eso si, el final del juego sólo se puede ver si jugamos a todos los capítulos previamente.
Por último, queremos decir que el juego posee un amplio catálogo de
bugs, algunos ya comentados. A saber: coches que vuelan por los aires sin motivo o que frenan en seco porque les da la gana, algunos armarios o cajones con objetos en su interior que se regeneran como por arte de magia si lo volvemos a abrir, que Edward derribe una puerta pero que no pueda entrar por ella, saltar por un hueco y que el mando no nos haga caso (muriendo al caer), a veces la pistola dispara sola mientras la estamos encañonando, paredes o puertas que se pueden atravesar, puertas que al intentar abrirlas desaparecen, extintores con mangueras que parece que están vivas porque al soltarlas se ponen a menearse cual serpiente, que Edward a veces se muera de golpe, fuegos que no se apagan o que vuelven a aparecer, atravesar a un enemigo al golpearle pero sin provocarle daños, el juego se bloquea a veces por su cara bonita, que Edward se queda a veces atascado entre objetos sin poder hacer otra cosa que no sea reiniciar, entre otros (seguro que nos dejamos alguno).
CONCLUSIÓN
No encontramos explicación posible del porqué Atari decidió sacar así el juego. La saga
Alone in the Dark no pasa precisamente por sus mejores momentos. Los últimos juegos (éste y el anterior
The New Nightmare) no han sabido estar a la altura de los clásicos, y por si fuera poco encima ceden los derechos del juego a productoras de cine de serie Z que ruedan películas lamentables. Nos fastidia mucho, porque el juego tiene muchos puntos atractivos como su argumento y como está narrado, al más puro estilo de las series de televisión más modernas, una buena ambientación y un apartado sonoro de cine. Pero el punto más importante de un juego, la jugabilidad, arruina toda la fiesta, encontrándonos con un control muy impreciso y una larga cantidad de
bugs que denotan la prisa que tenía Atari por lanzar el juego. Actualmente existe una versión optimizada de este juego lanzado para Playstation 3 titulado
Alone in the Dark: Inferno, que es el juego que tenía que haberse lanzado en un principio, pues muchos de los errores aquí descritos han sido corregidos en esa versión. Por desgracia, XBox 360 se ha llevado la peor parte. Mucho os tiene que gustar la saga o los juegos de este género para que os pongáis a los mandos y pasar por alto todos sus fallos.
Por Kike López (Hayato)