Análisis
Siete formas bestiales de pegar mamporros
Sega nos devuelve a las consolas el Beat'em Up Altered Beast con un redibujado apartado gráfico pero respetando al 100% el desarrollo del original.
Por Pablo González Taboada
| Publicado el día 11/03/2005 15:43
El desarrollo de juego ha variado -obviamente- con respecto a la recreativa original. Ahora no hay misiones ni fases, sino zonas todas ellas interconectadas, lo que significa que podemos volver atrás en el momento que nos apetezca. Eso a su vez afecta un poco al modo de jugar, pues en ocasiones tendremos que volver atrás para recuperar un ítem concreto, además de obtener secretos que comentaremos más adelante. Lo que sigue intacto es su mecánica, y es uno de los puntos que pierden al juego: pegar por pegar. Veremos cientos de enemigos en pantalla y, sin pensarlos dos veces, hemos de acabar con ellos. Por desgracia acaba siendo monótono, pues no encontraremos ni un mísero puzzle por el mapeado, aunque si hemos de añadir que se ha introducido un sistema de superar zonas bastante interesante -que no nuevo- que pudimos saborear en el Gon de Super Nintendo. Cada una de las zonas (15 en total) dispone de una serie de puertas "de fuerza" que solo serán accesibles cuando cumplimos ciertos requisitos, para entendernos, cuando eliminemos a equis enemigos "especiales". Podemos distinguirlos del resto por que emanan una luz morada/azul y una vez los eliminemos obtendremos una especie de halo luminoso naranja que se añadirá a un contador situado en la esquina superior derecha. Cuando recojamos todas las "almas" de los enemigos caídos, la puerta bloqueada se abrirá y pasaremos a la siguiente, donde hemos de repetir lo mismo.
Los enemigos como hemos comentado serán numerosos, aunque la variedad no estará de su lado (son unos 90 distintos), claro que a su favor hemos de decir que estarán bastante bien integrados en los escenarios que visitaremos. No faltarán ni los jefes de final de fase, ni los subjefes. Los primeros, tras fallecer, nos otorgarán un chip de poder que nos permitirá transformarnos en las anteriormente comentadas bestias, mientras que los segundos (los sub-jefes) añadirán a nuestra bestia un chip de mejora, que le permitirá aprender una habilidad especial como el doble salto, crear bloques de hielo, lanzar dardos venenosos, etcétera. Pese a todo, la dificultad del juego no será demasiado elevada pese a que los jefes nos pondrán en algún aprieto en diversas ocasiones obligándonos a buscarles una estrategia.
Los escenarios serán bastante variados y nos presentarán distintos tipos de niveles a ser superados. Por ejemplo, en algunos de ellos la cosa se limitará a pegar a todo bicho viviente, mientras que otras requerirán sumergirnos en el agua, volar sobre un enorme -y bello- castillo disparando a los enemigos a modo de shoot' em up, lanzar coches a un bichejo gordo que a su vez nos lanzará otras tantas cosas, etcétera. Iremos desde una jungla, un castillo, un centro comercial, un cañón o el océano hasta una planta petrolífera o una azotea. Sin duda alguna la variedad está servida y solo el ser 15, lo que nos llevará unas 16 horas superarlos todos, le baja enteros al apartado.
En materia jugable solo nos queda comentar lo que respecta a la rejugabilidad del título, modos, y demás vidilla. Primero, comentar que superar la aventura principal nos otorgará nuevas modalidades como "Jefe contrareloj" o "Datos enemigos", siendo así ya un incentivo bastante sólido para completar el juego. El modo de juego más interesante es este primero, "Jefe contrareloj" que vendría a ser una batalla contra el jefe que nos apetezca -previamente superado en la historia- con un contador de tiempo pasando. De este modo podemos superar marcas, etcétera. Los demás serían una galería con todos los videos vistos accesibles, datos de todos los enemigos, bestias o personajes, aunque para superar al completo todo este modo debemos obtener unos objetos "de datos" en el modo historia.
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