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Otro de los pilares de las partidas es el comercio marítimo. Como parte de un imperio de colonias, nuestra isla puede recibir y enviar todo tipo de materiales o comida, y de hecho en muchas ocasiones uno de los objetivos de cada fase será ir ayudando a algunos compañeros de conquista. Para poder comerciar necesitamos un puerto y barcos, que luego conducimos por el mar a nuestro antojo, ya sea para buscar nuevos emplazamientos en islas cercanas o para atender negocios. Entre estas labores y la atención de los ciudadanos, los verdaderos "dueños" de nuestras acciones, pasamos la mayor parte del tiempo de cada partida. Porque aparte de atender diligentemente sus peticiones, tenemos que defender sus casas de desastres naturales o de incendios.
La gran novedad frente a anteriores versiones es el simplificado control táctil del juego. La pantalla táctil nos muestra en todo momento y con dos posibles zooms el mapeado de la partida, y sobre él nuestra ciudad y a sus habitantes haciendo su propia vida. Por medio del stylus nos desplazamos a cualquier punto, pudiendo ver el estado de cualquier casa o edificio, así como de las zonas de extracción de materias primas. El control responde sin problemas y se vuelve pronto bastante ágil a pesar de ser algo complicado en los comienzos. Por desgracia, tampoco es perfecto y para algunas acciones como la construcción de caminos es un tanto tedioso y lento.
En los apartados técnicos, Anno 1701 no es ningún portento dentro de las capacidades de Nintendo DS pero se defiende bien dentro de su propio género. Gráficamente está todo realizado en dos dimensiones, con decorados y elementos algo parcos en detalles, muy genéricos, pero que resultan suficientes para lo que se quiere mostrar. El zoom aporta mayor vistosidad a la acción pero dada la cercanía de la cámara es en realidad poco jugable, por lo que se utiliza muy poco. A pesar de estar ante unos gráficos poco llamativos, conforme nuestra colonia va creciendo y desarrollándose, la actividad en sus calles va también aumentando, llegando a ser frenética sin que la consola se resienta en exceso.
En cuando al sonido, la banda sonora ambientada en la época acompaña de forma apropiada a la acción, con una gran calidad en el sonido que sale por los pequeños altavoces de Nintendo DS. Aunque quizá no muy variada, la música se ve por fortuna reforzada por unos efectos de sonido trabajados y lo suficientemente numerosos como para no cansar tras una larga sesión de juego.
Anno 1701 es en definitiva una apuesta arriesgada dentro del catálogo de una portátil, cuyos usuarios son poco dados a un género tradicionalmente casi exclusivo del mundo del PC. Se ha de aplaudir por tanto el atrevimiento de sus creadores alemanes, por la intención y también por el buen resultado obtenido, en una máquina además muy atractiva para la estrategia como poco a poco va demostrando. Un modo principal suficientemente largo, la clásica opción de juego libre y un multijugador interesante pero sin online y que requiere un cartucho por jugador son las principales bazas de Anno en su primera salida fuera del mundo del PC. Para amantes del género, una apuesta segura.
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