Análisis
El planeta de los simios
SCEE nos presenta la reedición del primer Ape Escape, un título diseñado para el Dual Shock y que deberá adaptarse al único stick analógico de PSP.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 18/07/2006 11:16
El Ape Escape original fue creado para aprovechar intensivamente las novedades que introdujo en el control de los títulos de PlayStation el mando Dual Shock, con dos sticks analógicos. De esta forma podíamos emplear la red y diversos artilugios con un control bastante preciso. Es por ello, que la adaptación a PlayStation Portable de la mecánica de juego del original partía con un gran pero a sus espaldas. La ausencia del segundo stick analógico dificulta el manejo de la cámara, y hace mucho menos preciso, pese al empleo de la cruceta digital, el uso de los gadgets como la red o la porra, algo que comprobaremos en nuestras carnes al fallar estrepitosamente a la hora de capturar a un mono atontado.
Pese a ofrecernos un enfoque plataformero en tres dimensiones, el juego pondrá un mayor énfasis en el uso de los gadgets, y en la exploración, que en los saltos. El apartado de los saltos refleja también la falta de precisión en el control, y es que caer encima del teletransportador que da acceso al selector de niveles requerirá en ciertas ocasiones de varios intentos, así que deberemos ser pacientes a la hora de abordar saltos en precipicios que nos ocasionarían directamente la pérdida de una vida. Por suerte, como hemos comentado, no existen demasiadas dificultades en este aspecto.
Asignaremos a través del menú un gadget a cada botón superior, reservándose el botón aspa para el salto, incluso el doble salto. Pulsando el botón asignado al gadget hará que lo utilicemos en la dirección en la que estemos mirando, lo que dificulta acciones que en el original resultaban más sencillas.
El sistema de cámaras, que podremos centrar y ajustar con el botón L o con la cruceta digital, no funciona con demasiada soltura y precisión, dejándonos en ocasiones vendidos. Además en los lugares más estrechos veremos como atraviesa muros o nos muestra el "interior" de nuestro personaje.
La complejidad en el diseño de los niveles, la introducción de monos más desafiantes, deberemos fijarnos entre otras cosas en el color de sus pantalones, la mayor variedad de situaciones que aprovechan los gadgets que iremos obteniendo, la tarea de recolectar los emblemas de Specter, capturar todos los monos de cada nivel y época, conseguirán mantenernos enganchados al título, pese a las dificultades técnicas.
En ciertos niveles deberemos superar frenéticas carreras contra Jake, quien estará controlado mentalmente por Specter. En estos trepidantes niveles será donde encontremos las mayores dificultades y frustraciones por el control, especialmente por los saltos, o por tareas tan sencillas como salir con celeridad del agua.
Para completar el desarrollo de la aventura para un jugador tenemos los minijuegos que hemos mencionado, que pese a no ser demasiado complejos, nos permitirán emplear unos minutos y descansar de la aventura principal, jugando al Ping-Pong, realizando Snowboarding, disputando combates de boxeo.