Análisis
Destrucción sin límites
Diez años han pasado desde el último conflicto, y ahora la supervivencia humana depende de una sola máquina. ¿Podrás encontrar la respuesta a tanto sufrimiento?
Por José Antonio González
| Publicado el día 03/12/2008 08:13
El título nos ofrece tres historias distintas con varios finales, dependiendo de la compañía a la que nos afiliemos en un principio, de las decisiones que vayamos tomando y de las acciones que realicemos a lo largo de la trama.
Gráficos
Resolución máxima de 720p nativos (se pueden reescalar a 1080p) y 30 frames constantes son las máximas desde las cuales se asienta esta revisión del motor gráfico de Armored Core For Answer y sobre el cual está construido todo su universo.
Partiendo de esta base, se nos propone una interesante mejora del apartado gráfico del que hacía uso su antecesor, por lo que nos encontramos ante un producto de calidad, con muchos detalles interesantes y dignos de mención.
Nada más empezar a jugar nos percatamos de que efectivamente estamos ante una secuela de AC4, con su misma solidez y su mismo acabado gráfico, aunque no será hasta que empecemos a avanzar en la trama y visitemos las nuevas localizaciones cuando apreciemos ipso facto las mejoras que trae consigo esta revisión.
La primera de ellas es sin duda una acusada mejora en la fluidez, pues si en AC4 había frecuentes ralentizaciones y enganchones cuando la acción se tornaba rápida, aquí se goza de una suavidad mucho mayor que sin duda favorece tanto al apartado gráfico como al jugable. Más cosas, como por ejemplo la destrucción de algunos edificios, la amplitud y detalle de los escenarios, el agua, el desorbitado tamaño de las Arms Fort enemigas y el encarnizado intercambio de proyectiles entre ambas partes conforman un sólido acabado gráfico sobre el cual se sustenta una acción desenfrenada y rapidísima, que en ocasiones nos hará dudar de si realmente estamos en casa con un mando en las manos o si por el contrario nos encontramos a bordo de un mecha de mas de diez toneladas de peso.
Por otra parte y no menos importante, y aunque ya lo vimos en AC4, el juego cuenta con un gran número de efectos visuales que bien merecen cierta mención, como los turbos laterales, los overboost, los numerosos efectos de las armas, explosiones y un sinfín de detalles en los que se aprecia el tacto y el cuidado con el que los desarrolladores han tratado su creación.
También cabe destacar el diseño de los mechas, que aunque mantienen una línea similar a los de su antecesor, han visto rediseñadas y añadidas muchas de sus piezas y armas, aumentando así la variedad y el número de diseños que tendremos a nuestra disposición.
Por último y no menos importante quisiéramos destacar la impresionante presentación de la que goza el título, que aunque solo consta de un minuto de duración aproximadamente, nos hará vibrar ante la intensidad y calidad gráfica que destila por sus cuatro costados. Y si no fuera porque sabemos que estos gigantes de metal todavía no existen hoy día, pensaríamos que alguien lo ha filmado con una cámara de video en un campo de batalla real.