Pero por supuesto, si hablamos de acción en batallas, tendríamos que tener alguien con quien combatir. Y así será, encontraremos más de 30 tipos de rivales a abatir, desde soldados básicos a otros más curiosos como "Sonics", el soldado Marius con aquac, otros sospechosamente parecidos a Rayman, e incluso Pokéballs voladoras. Desde luego encontraremos jefes de final de fase, el primero de ellos será un grupo de romanos que, ¡sorpresa!, es un calco al primer enemigo del clásico juego de recreativas. ¿Guiño? Probablemente, y muy agradable. Otros enemigos como un montón de clones de César, o un enorme gigante que debemos atontar lanzándole columnas de piedra a la cabeza, proporcionan diversión para rato, y averiguar sus puntos débiles, por supuesto.
Y si algo engrandece el global de XXL 2, es sin duda el apartado de cameos del juego. A lo largo del desarrollo nos encontraremos con montones de personajes sacados del mundo de los videojuegos, enemigos como Mario, Sonic, Rayman, Ryu de Street Fighter, Asgaroth de Soul Calibur, Larry Croft de Tomb Raider, Sam Fricheur de Splinter Cell, Pacman, Bomberman, Tetris, e incluso Crash Bandicoot, Pikmin, el capitán Olimar de la saga Pikmin, etcétera. Veremos por los escenarios posters de juegos como Tekken 3, Tekken 4,
Soul Calibur 2, plataformas y anillos de Sonic, estrellas de Mario Bros., estatuas de Rygar, y muchas otras que preferimos no desvelar. Salvo una, ese impagable combate contra montones de César con los diálogos de Matrix Reloaded.
Aún con todo -y obviamente- XXL 2 peca de tener varios fallos. El primero de ellos es el recurrir demasiado a la acción, siendo en ocasiones los combates un poco aburridetes. Muchas veces tendremos que acabar con hasta 80 enemigos para abrir una puerta o un nuevo camino, del mismo modo, y aunque hay bastantes combos o técnicas, llega a ser pesado el hecho de obligarnos a superar enfrentamientos constantemente. Su segundo gran problema a nivel jugable es la ausencia de un modo multijugador que permita controlar a un segundo jugador al personaje restante, quedando para el modo individual el R2 para alternar héroe, y ofreciendo a una segunda persona formar parte de la partida y repartir caña.
Apartados técnicos y Conclusiones finales
Gráficamente Astérix & Obélix XXL 2 es un título muy colorista, sólido y cuidado, un auténtico salto a las tres dimensiones de la franquicia clásica, con una gran obsesión por el detalle. Y no es para menos, puesto que aunque utiliza una modificación el
engine de la primera parte, lo aprovecha perfectamente. Notables modelados para personajes principales y secundarios, especialmente en secuencias, y unos escenarios amplios y con posibilidades, completamente en 3D, sin efectos como
popping o
clipping, lo que eleva notablemente el global.
Los efectos de luz son geniales, y si bien no llevan PS2 al límite, sí que hacen honor a las capacidades de la Bestia Negra de Sony. Quizá el apartado más descuidado del juego sea el sonoro, pues si bien no es malo, de hecho cuenta con un doblaje realizado en tres idiomas (alemán, francés e inglés), las melodías no acaban de ser una maravilla. La versión
review del juego que nos ha enviado Atari cuenta con textos en inglés y voces en los tres idiomas previamente comentados, aunque según últimos planes de lanzamiento, el título que podréis encontrar en las tiendas a finales de octubre, estará completamente localizado a nuestro idioma (textos, voces y manual).
En conclusión, Astérix y Obélix XXL 2 no pasará a la historia por ser el mejor plataformas de PS2, pero quizá si lo haga por ser la mejor adaptación a los videojuegos del cómic de Uderzo. Un plataformas 3D de la vieja escuela, con notables apartados técnicos, una jugabilidad estudiada, y con únicos fallos la ausencia del multijugador y las insistentes batallas, que llegan a ser pesadas en algunos momentos. Por lo demás, estamos ante un juego imprescindible para amantes de la licencia, y muy recomendado para quienes quieran un plataformas desafiante con altas dosis de acción, además ronda las 10-12 horas, así que tenemos juego para rato. ¡Hazte con él, por Tutatis!