El juego tiene una duración aceptable, que se ve incrementada si queremos conseguir todos los objetos y si hacemos uso del último extra incluido. Contamos con la posibilidad de enfrentarnos junto a un amigo (en modo local) a uno de los jefes finales. No es la mejor opción multijugador que se puede esperar, aunque siempre es de agradecer algún aliciente o curiosidad de este tipo.
Desde el punto de vista de los gráficos,
Away: Shuffle Dungeon se muestra bastante cuidado. Se emplean las 2D para retratar las mazmorras, mientras que para el modelado de los personajes y la aldea se emplean las 3D. Esta combinación resulta satisfactoria, aunque a decir verdad el juego destaca muchísimo más en su faceta en tres dimensiones. Webb Village es bastante amplia, contando con varias zonas, gran cantidad de casas y tiendas. La tónica que se sigue en este apartado del juego es muy similar a la que se está poniendo de moda en NDS desde que
Animal Crossing triunfase, es decir, el
cel-chading.
Away Shuffle Dungeon y
Enchanted Folk and the School of Wizardry de Konami son los ejmeplos más recientes que encontramos.
En cuanto al apartado sonoro, con sólo mencionar el nombre de Nobuo Uematsu sabemos que vamos a contra con una calidad suficiente. Y no nos equivocamos. Las melodías son sencillamente fabulosas y aparecen en el momento exacto para acompañar a lo que se muestra en pantalla. Por su parte, el doblaje al inglés es correcto, al igual que los efectos sonoros. Incluso podemos atrevernos a decir que se ven empañados por las fantasiosas composiciones del creador de las partituras de todos los
Final Fantasy o
Blue Dragon.
En definitiva, MistWalker una vez más nos ofrece un título notable, que aunque podría haber dado más de sí y acercarse a sus competidores en el género (que no son pocos), se presenta como una apuesta atractiva. El principal encanto del juego es la inclusión de las mazmorras, la eliminación de los combates por turnos para dar paso a una acción más pura y la variedad en cuanto a personalización de Sword se refiere.