Análisis
¡Saca tus cartas y pelea!
Baten Kaitos viene dispuesto a dar originalidad al género de los RPG con un innovador sistema de combates por cartas y un apasionante argumento. ¡Descúbrelo!
Por Miguel Muñoz
| Publicado el día 14/10/2005 22:28
Empecemos valorando el apartado gráfico. Y lo primero que hay que decir es que de este apartado hay un aspecto que destaca claramente sobre los demás: Los escenarios. Y es que cada uno de los escenarios que nos vamos encontrando en el desarrollo del juego (ya sean aldeas, ciudades, bosques, montañas, y una largo etcétera) es una auténtica obra de arte. Porque en todos se ha cuidado al máximo la estética y el sentido artístico, dándole a cada uno de ellos una personalidad propia. Se trata de hipnóticos escenarios prerrenderizados de una gran belleza que son capaces de que nos paremos un rato a contemplarlos para deleite de nuestra vista. Además, estos escenarios son capaces de transmitirnos sentimientos de alegría, desasosiego, caos, etc. Por ejemplo, al entrar en Komo-Mai, la ciudad de las flores, es inevitable que nos invada un sentimiento de alegría al ver una ciudad vital, alegre y muy colorista, llena de gente bailando y con una música que la ambienta de maravilla. No queda sino quitarse el sombrero ante los artistas que han creado estos escenarios poniendo el máximo mimo en cada uno de ellos, que van desde la belleza natural (por ejemplo, la selva Holo-Holo) hasta la auténtica excentricidad visual (como Reverence, el pueblo de la fantasía). Quizá el único defecto que se le pueda echar en cara a este apartado es que, al ser escenarios prerrenderizados, la cámara se organize en una serie de vistas estáticas, y hay ocasiones en las que el personaje se aleja demasiado de la cámara y resulta difícil ver por donde vamos.
En cuanto a los modelos de los personajes, la verdad es que comparándolos con los escenarios, quedan un poco por debajo. Esto es debido a su diseño, demasiado simple y con poco nivel de detalle, lo que les da cierto aspecto de muñecos. Eso sí, este diseño mejora bastante en los combates. Y hablando de los combates, también hay que decir que los efectos de los ataques están bastante conseguidos. Efectos de agua, fuego, viento, etc. lucen bastante bien, aunque lo más destacable en este punto son los ataques especiales de los personajes, muy vistosos.
En el apartado sonoro, lo más destacable es su sensacional banda sonora, probablemente una de las mejores que podamos escuchar en un juego. Son temas de corte épico en su mayoría (aunque con algunas excepciones: podemos llegar incluso a escuchar un tema de música electrónica), que ambientan de maravilla al juego y a sus situaciones, y que acompañan a la perfección a los escenarios y a las sensaciones que estos transmiten. Pero esta banda sonora no se conforma sólo con ambientar, sino que, como sucede con los escenarios, en cada tema se ha puesto un gran mimo, dando lugar a una banda sonora de gran belleza musical, que incluso gusta escuchar sin poner el juego.
Pero al apartado sonoro le resta muchos enteros su doblaje. Las voces están en inglés (con subtítulos en castellano, claro) y además se ve que los actores de doblaje no han puesto mucho entusiasmo en su trabajo, ya que son unas voces demasiado vacías, sin personalidad. Una lástima, ya que con la profunda personalidad que tienen todos los personajes, unos buenos actores de doblaje le habrían puesto la guinda.
Seguro que a más de uno le gustaría vivir en este pueblo, hecho por completo de dulces.
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El pueblo de Reverence, una auténtica excentricidad visual.
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Esta es la aldea donde comenzamos, que hace gala de una gran belleza natural.
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Los efectos en los combates tampoco desmerecen.
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