Análisis
Una noche para recordar
Con algo de retraso llega el último juego de Batman a PC. Ya ha sido calificado por muchos como el mejor juego de Batman de la historia, veamos si es cierto.
Por Pablo Cruz Delgado
| Publicado el día 23/09/2009 09:10
Como la mayoría de vosotros sabréis, Arkham Asylum es una aventura en tercera persona que combina tres factores principales: el combate, las fases de sigilo y la investigación. Por norma general, la mayoría de los juegos que integran elementos tan distintos acaban haciendo hincapié en uno para dejar los demás un poco más al margen, fastidiando el cóctel. Sin embargo, Rocksteady ha sabido dotar a los ingredientes de la suficiente profundidad, y más tarde combinarlos en las cantidades adecuadas.
Así pues, desde un principio tendremos una total libertad de movimientos para recorrer Arkham a nuestro antojo, o al menos las zonas que estén disponibles en ese momento. El psiquiátrico ha sido confeccionado como un complejo dividido en tres zonas: Arkham norte, este y oeste. En cada una de ellas nos encontraremos con distintos edificios, como la penitenciaría, un jardín botánico, el centro médico e incluso un complejo de cuevas a modo de Batcueva que el mismo Batman, de manera inteligente, construyó ahí por si algún día le surgía algún problema cerca.
Conforme avancemos en la aventura podremos ir accediendo a nuevas zonas, pues todo no estará abierto desde un principio. Además, en cualquier momento podremos visitar las estancias que vamos dejando atrás, tanto es así que una vez finalizada la historia principal podremos seguir moviéndonos por Arkham para descubrir todos sus secretos. El desarrollo se estructura a partir de objetivos, principales y secundarios, que podremos ver en el menú de pausa junto a otras pestañas como la del mapa. Las misiones secundarias son opcionales, pero nos darán acceso a un curioso material desbloqueable o a nuevas fases para el modo "Desafío", mientras que con las principales avanzaremos en el argumento principal.
Como ya hemos comentado más arriba el juego se compone de tres piezas fundamentales. La primera que vamos a tratar es el sistema de combate, que puede ser a larga distancia o cuerpo a cuerpo. Para acabar con los enemigos lejanos tenemos el funcional batarang, aunque más tarde también podremos usar la batgarra para traer a los malos hacia nosotros y propinarles una buena paliza con los puños. En cuanto a las distancias cortas el juego hace gala de un sistema de combate que se irá haciendo más profundo conforme avancemos. A los puñetazos, patadas y saltos del comienzo se le unirán otras técnicas como el contraataque, el uso del batarang a corta distancia e incluso de la batgarra, así como los combos demoledores y eliminaciones que podremos poner en práctica tras encadenar un número determinado de ataques consecutivos. Y es que, aunque a priori parezca sencillo, no será nada fácil encadenar una buena secuencia de golpes ya que hay diferentes tipos de enemigos a los que tendremos que eliminar de una manera concreta, y un fallo ahí nos fastidiará el combo. Pero de una manera u de otra, con combo o sin él, al acabar con todos nuestros adversarios recibiremos un número determinado de puntos de experiencia que pasarán a engrosar un medidor situado en la parte superior izquierda de la pantalla. Una vez completemos el medidor podremos adquirir una mejora de todas las disponibles en el apartado "Waynetech" del menú de pausa; mejoras que servirán para, valga la redundancia, mejorar alguna de nuestras armas o habilidades. Así al final del juego podremos dirigir manualmente el batarang para que golpee varios objetivos, por poner un ejemplo. También recibiremos experiencia al cumplir misiones secundarias, recolectar coleccionables o resolver los acertijos que nos plantea Enigma, así que ya sabéis, no os dejéis nada por hacer.
Por su parte, las fases de sigilo están muy bien planteadas. Por norma general, el objetivo es derrotar a varios enemigos sin que estos nos detecten, bien porque estamos en inferioridad, y si van armados acabarían con nosotros sí o sí, o bien porque de ello depende la vida de algún personaje secundario; si nos descubren el rehén muere. En estas misiones tenemos tres aliados principales, las gárgolas situadas en el techo de diferentes estancias, las rejillas de ventilación y nuestro gel explosivo, otro de los gadgets de Batman, que hará un trabajo excepcional a la hora de destruir estructuras débiles.