El control de Batman es muy sencillo, usaremos el stick analógico izquierdo para movernos movemos,

para saltar y planear en el caso de que hagamos un doble salto y queramos alcanzar alguna plataforma o tejado lejanos.

y

sirven para dar puñetazos y patadas respectivamente, y :círculo para abrir puertas, coger o interactuar con los objetos que encontremos en los escenarios. En el caso de estar en un combate también nos servirá para ejecutar comandos especiales como "ataque múltiple", "romper defensa", "liquidar", "agarrar"...).

y

sirven para seleccionar nuestros badgatjets,

y

para seleccionar o localizar los enemigos u objetos que hay cerca de nuestra posición. Para usar nuestros artilugios usaremos

(Batarang) y

(Flash Bong, Bomba de humo, etc.). Finalmente con

bloquearemos y esquivaremos los ataques, con

centraremos la cámara que por defecto se situará detrás nuestro, pudiéndose mover a nuestro antojo con el stick analógico derecho, y con

alternaremos entre andar erguidos o agachados para evitar ser visto.
Las dos misiones del Batmóvil consisten en destruir vehículos (ya sea embistiéndolos al más puro estilo Burnout 3: Takedown o haciendo uso de los misiles de nuestro tanque), y en huir de los coches y helicópteros de la policía. Todo ello con el tiempo jugando en nuestra contra para hacer estas fases más trepidantes. El control de nuestro vehículo es muy arcade y no hará falta ningún tutorial para adaptarnos a él. Como en la mayoría de juegos de conducción,

sirve para acelerar,

para frenar,

para cambiar vista,

para el turbo,

para mira atrás y

para disparar.
Pulsando Select podremos consultar los objetivos y notas de la misión que estemos realizando y usando el botón Start podremos realizar los ajustes típicos de centrar pantalla, bajar/subir el volumen, guardar la partida, etc..
La diversión es el elemento más flojo del juego por culpa de la exagerada linealidad que marca nuestro progreso. Solo existe una única vía para seguir avanzando y teniendo en cuenta que mediante la cruceta digital podemos localizar todos los objetos de la zona con los que interactuar, es realmente difícil quedarnos atascados. Es posible que en alguna ocasión parezca que no hay camino posible y se detenga nuestro avance pero rápidamente solucionaremos estas situaciones de desconcierto localizando alguna plataforma, tubería o ventana abierta que no vimos a primera vista.
Además nos encontramos ante una mecánica muy repetitiva, con una escasa variedad de situaciones, en las que básicamente deberemos trepar por alguna tubería para esquivar a los guardias o destruir algún objeto con el fin de asustarlos un poco facilitándonos así los combates directos. Bien es cierto que en muchas ocasiones podemos escoger entre acabar silenciosamente con los matones o buscar el combate directo, pero casi siempre optaremos por llevar a cabo la primera estrategia. O al menos así será siempre en el caso de los guardias equipados con armas de fuego con los que no tenemos ninguna posibilidad de supervivencia en un enfrentamiento directo debido a la alta efectividad de sus pistolas o metralletas.
Para aumentar el nivel de miedo tendremos que rellenar el indicador de miedo que aparece en la esquina derecha de nuestras pantallas. Conseguir rellenarlo no suele ser muy difícil, basta con poner un poco nerviosos a nuestros enemigos y acelerar su ritmo cardíaco. Romper vigas, hacer caer andamios, abrir válvulas son algunos de los métodos que utilizaremos para aterrorizar a nuestros enemigos consiguiendo así que suelten sus armas o incluso que queden paralizados por el miedo. A medida que vayamos asustando y liquidando enemigos nuestro nivel de reputación incrementará y será más fácil atacar a grupos de enemigos pues siempre habrá alguno que esté en estado de pánico y no ofrezca apenas resistencia.
Escalar, trepar o saltar sin ser vistos para llegar a alguna habitación o sala que a primera vista parecen inaccesibles y entrar en combate en aquellos casos en los que no nos quede más remedio es todo lo que haremos en Batman Begins. Olvidaros de puzzles de difícil solución o jefes finales con diferentes patrones de ataque, el planteamiento es tan simple y repetitivo que es muy posible que nuestro interés por terminar la aventura a veces decaiga. Una pena que los enfrentamientos contra el Espantapájaros, Ra's Al Ghul o Henry Ducard no se diferencien apenas de los combates contra los demás criminales del juego; hacerlos más complejos y largos le haría ganar varios puntos al juego.
Una lástima también que el juego sea tan corto. Aún siendo un poco novatos en videojuegos de este tipo, en menos de diez horas habremos conseguido completarlos. La dificultad aumenta progresivamente y si bien los primeros niveles son fáciles, hacia el final del juego deberemos racionar nuestras armas si queremos resolver con solvencia las peleas finales.
En definitiva, Batman Begins seguramente alcance un buen nivel de ventas aprovechando el tirón comercial de la película y la campaña de publicidad efectuada en los distintos medios de comunicación, haciendo las delicias de los fans de la serie y complaciendo a aquel público que juega ocasionalmente a videojuegos. Sin embargo, para el jugador experto el resultado final es un juego muy breve, bastante fácil y un tanto repetitivo, por lo que dejará un sabor agridulce. Si a eso le añadimos que podemos desbloquear todos los extras (entrevistas, secuencias de la película, trajes nuevos...) en la primera partida, pocos alicientes tendremos para rejugar el juego.