Análisis
El arte de la guerra según Kuju Entertainment
La saga "Wars" da un sorprendente giro de 180º para ofrecer un juego que mezcla sabiamente la acción con la estrategia para adentrarnos en apasionantes escaramuzas.
Por David García Abril
| Publicado el día 24/01/2006 15:10
Entrando a valorar el apartado gráfico, "Battalion Wars" se muestra como un título que, sin hacer grandes virguerías visuales, muestra unas imágenes muy compactas y efectivas. A pesar de que se ha reducido en buena medida la carga de violencia haciendo uso de una estética de comic americano bastante desenfadada, con personajes algo cabezones y con animaciones "cartoon", y con la ausencia de elementos gore, una vez metidos en mitad de una batalla el juego consigue introducirnos en un genuino ambiente bélico. Disparos viniendo de todas partes, explosiones, vehículos saltando por los aires, soldados cayendo muertos, etc... todo reproducido con gran solvencia haciendo que el jugador se sienta dentro de una auténtica escaramuza militar, todo ello sin que la tasa de imágenes por segundo se resienta en ningún momento.
Los escenarios son muy variados, habiendo desde localizaciones en plena selva hasta montañas nevadas pasando por densos bosques, lúgubres ciénagas y soleadas playas. Todos cuentan con un nivel de detalle respetable, pudiendo incluso ver la hierba alzarse sobre el suelo en lugar de limitarse a una textura plana (aunque eso sí, está hecha con sprites) pero tampoco puede decirse que llegue a maravillar, sobretodo debido a que las texturas no cuentan con una resolución especialmente alta. Otro defecto importante a señalar es la descarada niebla que oculta la generación del escenario. Aunque esta se halla muy distante y no afecta nunca a la jugabilidad, esta es bastante obvia, especialmente cuando controlamos unidades aereas. No obstante, la conseguida ambientación, su personalísima estética y la eficaz manera con que el motor gráfico mueve a la vez un elevado número de unidades, tanto aliadas como enemigas, deja el partado gráfico del juego en un más que merecido notable.
No podemos olvidarnos tampoco de las frecuentes FMVs que contiene el GOD. Kuju ha sabido realizar unas cinemáticas francamente vistosas y bien realizadas que recuerdan agradablemente a las producciones de Pixar y Dreamworks. Tampoco es que pueda hablarse de un trabajo espectacular en plan Square Enix (las animaciones chirrían un poco, a pesar de que se nota que el efecto es intencionado para dar un aire de dibujo animado) pero es un detalle que se agradece.
En el apartado sonoro encontramos un resultado similar, donde los efectos de sonido llevan la voz cantante. Los sonidos de disparos, explosiones y demás consiguen introducirnos en ambiente muchas veces en mayor medida que los gráficos, siendo una auténtica delicia sobretodo si se escucha con un buen equipo sonoro. Habrá más de una ocasión en la que parezca que estamos metidos de lleno en los mejores momentos de la película "Salvar al Soldado Ryan".
La música por su parte cumple su función sin muchas pretensiones. La mayoría de las composiciones son sencillas marchas militares que no hacen más que rellenar con solvencia los momentos "tranquilos" del juego. Nada demasiado remarcable, pero tampoco nada demasiado desechable.
Por último queda comentar el doblaje en inglés, terreno en donde puede que haya más de una opinión enfrentada. A lo largo del juego iremos escuchando las instrucciones de nuestros superiores, además de algunas conversaciones con el enemigo. Los actores les han dado a sus personajes un tono de voz muy desenfadado que sin duda casa a la perfección con el ambiente general del juego, pero también sin duda habrá más de un paladar que encuentre el resulta irritante. No se trata de una cuestión de calidad interpretativa (la cual dentro de sus pretensiones es muy buena) sino de elección estética.
El motor gráfico, aún sin maravillar y teniendo algún que otro fallo, está muy bien resuelto
|
A pesar de su estética desenfadada, este juego consigue una lograda ambientación bélica
|
Los efectos de sonido son magistrales, aunque el peculiar doblaje puede desagradar a más de uno
|