Análisis
Batallando que es gerundio
La saga Battlefield vuelve a la carga dispuesta a ocupar el trono de la acción online con un innovador sistema de jerarquía y un apartado técnico de aúpa. ¿Lo conseguirá?
Por Alfredo Láinez Rodrigo
| Publicado el día 14/10/2005 23:02
La gran novedad de Battlefield 2 es la incorporación de un sistema de jerarquización militar. Todo gira alrededor del comandante, o sea, el que maneja el cotarro. Si eres comandante, al pulsar un botón accedes a una pantalla de mando desde la que puedes ver la posición de tus hombres en el mapa y ordenar a los grupos que se muevan de un lado a otro o que ataquen tal enclave. Asimismo, el comandante cuenta con varias opciones como la de bombardear una zona, enviar suministros a unas coordenadas o espiar a sus enemigos. Por debajo de este líder supremo están las patrullas, lideradas a su vez por un jefe de patrulla con pequeñas competencias, como aceptar o rechazar encargos del comandante u ordenar cosas a los miembros de su grupo. Existe una opción muy interesante, que es renacer en la posición actual del jefe de patrulla, con lo que esta se mantiene siempre unida.
Todo esta compleja jerarquización funciona gracias a un simple pero efectivo sistema de comunicaciones. Pulsando Q y moviendo el ratón es posible avisar de la presencia de enemigos, pedir una vuelta en coche, dar las gracias, solicitar refuerzos, un médico, munición... Nuestro jugador emitirá un sonido pregrabado en el idioma de nuestro bando cada vez que usemos uno de estos mensajes. Pero lo verdaderamente innovador es el hincapié que se ha hecho en la transmisión de voz sobre IP. Los miembros de las patrullas pueden comunicarse entre sí por voz, al igual que los comandantes y los jefes de patrulla, que tienen un canal privado para sus cotilleos.
Por desgracia, todo este sistema queda muy bien sobre el papel, pero no funciona igual de bien en la práctica. Los jugadores suelen ir a su bola sin hacer mucho caso al comandante, que se convierte simplemente en un deprimido artillero o en un novato chapuza al que todos intentan derribar (con un sencillo pero ineficaz sistema de votación). Las patrullas pocas veces se llenan y en menos aún se ve a los miembros comunicarse entre sí por VoIP. Sin embargo, no siempre es de esta forma. Algunas partidas alcanzan un carácter épico cuando los miembros del equipo se coordinan y siguen las instrucciones de los jefes.
En la variedad está el gusto
Como no podía ser de otra manera en un juego de estas características, podemos elegir con qué clase de soldado participar en la lucha. Hay varios tipos, cada uno con sus armas y equipos particulares. Los soldados de asalto, simples pero efectivos combatientes, son la base del ejército. Los francotiradores, equipados con un rifle con mira, se convierten en silenciosos y peligrosos asesinos a distancia y minadores. Las fuerzas especiales, armadas con explosivos y equipos de élite, están capacitadas para hacer saltar por los aires objetivos como la artillería enemiga. Los soldados antitanque se encargan de acabar con los peligrosos blindados. Los médicos curan a los miembros de un equipo y pueden convertir vehículos en ambulancias móviles, al igual que hacen los soldados de apoyo con la munición. Por último, los ingenieros pueden reparar puentes y estructuras cruciales, así como vehículos. También se encargan de colocar minas anticarro.
Todos ellos están equipados con diferentes armas para cada bando, y no solo eso, ya que podremos desbloquear nuevos tipos a medida que progresemos en el juego.
¿Qué tal una vuelta en barca?
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¡No te olvides del paracaídas si vuelas!
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Podemos usar la mira de las armas para mejorar nuestra precisión
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