Como la mayoría de juegos de AM2, Beach Spikers goza de un bello apartado gráfico en el que destaca el modelado de las jugadoras, aunque sólo en ciertos momentos se mostrarán expresivas y vivaces debido a la escasez de expresiones faciales. A diferencia de otros juegos -en especial la saga Dead or Alive- el movimiento de las jugadoras no utiliza reclamos visuales destinados a tener cierta repercusión fuera de lo que es el juego en si, de hecho la única parte móvil del cuerpo es el cabello, sobre todo si la jugadora en cuestión lleva coleta o peinados similares.
Otro punto a favor de este apartado son los escenarios de juego que están realmente. Hay un total de ocho canchas oficiales a las que se suma la cancha de prácticas. Todas ellas tienen gran variedad de elementos animados que, generalmente, se centrarán en la publicidad de la marca que hace de anfitriona entre las que, por qué no decirlo, se encuentran Nintendo y la propia Sega. Curioso y llamativo, cuando menos, será la GameCube hinchable gigante que se encuentra en la cancha de la primera y que rivalizará como elemento destacable de una cancha con el reluciente FairLady Z que se encuentra en la cancha del torneo patrocinado por Nissan.
Ahondando más en el tema de los escenarios no hay que olvidar uno de los elementos fundamentales del juego: la arena. AM2 Ha obtenido un excelente resultado en su implementación logrando que se altere mostrando los impactos del balón, las caídas de las jugadoras e incluso las pisadas de éstas cuando se desplazan cerca de las líneas que delimitan el campo que hacen que algunas partes queden cubiertas de arena.
Sin duda el apartado más débil del juego es el sonoro, que prácticamente pasa desapercibido. Beach Spikers cuenta con apenas media docena de melodías que están presentes en los menús de opciones y de presentación de los partidos, en el editor y, en último caso, como fondo musical durante la disputa del partido. Las melodías están en la línea de las que aparecían en otros títulos deportivos de Sega, especialmente Virtua Tennis, y tienen un marcado carácter tecno.
Los efectos de sonido son poco menos que inexistentes, debido en parte a la ausencia de lances del juego que los requieran, sólo en los momentos de golpeos de la pelota, cuando comienza a subir la barra de potencia, o, cuando alguna de las jugadoras da con sus huesos en la arena al estirarse para alcanzar un balón se harán acto de presencia. Cierto es que existe un comentarista que aporta su voz al juego, pero sus intervenciones están limitadas al anuncio de los contendientes en un partido o alguna decisión arbitral por ejemplo, cuando el balón bloqueado acaba saliendo fuera de la cancha de juego.
En definitiva podría decirse que Beach Spikers no es un mal juego, de hecho posee ciertos elementos que lo hacen atractivo para los usuarios que deseen un título deportivo que se luzca en el modo multijugador o, por qué no decirlo, para aquellos usuarios algo menos exigentes, que no busquen un título eminentemente realista y se conformen con tener buenos momentos de juego gracias al ritmo trepidante de los partidos.
Lástima que el nefasto uso de las cámaras y la ausencia de un modo de juego algo más largo desmerezcan el resultado final ya que en conjunto Beach Spikers es un conversión de recreativa más que digna.