En cualquiera de los dos modos podremos grabar nuestras creaciones para escucharlas en otro momento o editarlas. Además, también tenemos la opción de exportarlas en MIDI o WAV para que podamos guardarlas en nuestro ordenador y compartirlas con quien queramos. Incluso Rockstar nos brinda la posibilidad de que podamos compartir directamente las canciones en su Rockstar Social Club.
Aspectos técnicos
Gráficamente hablando no podemos valorar este juego de forma habitual. Nos encontraremos con interfaces similares a las de las mesas de mezcla de un estudio, y muy bien llevadas a la pantalla de PSP, pues los controles estarán bien diferenciados, de fácil acceso (gracias a los gatillos y el analógico) y responden a la perfección. La parte de sesión en vivo no desmerece el conjunto aunque creemos que es un poco más sosa que la parte de estudio, en la que además podremos ver nuestra canción gracias a las típicas visualizaciones psicodélicas que todos los reproductores de escritorio tienen.
En la parte sonora, como es de esperar,
Beaterator obtiene un sobresaliente. Ya no solo por contar con más de 3000 sonidos diferentes (voces, batería, líneas de bajo, guitarras, secciones de viento...) con los que empezar a crear, sino por la calidad de los mismos. Eso sí, si podemos decir algo en contra es que el juego suena un poco bajo para lo que puede dar de sí la consola y que en la exportación observamos, en contadas veces, algún pequeño atisbo de distorsión, aunque en el juego eso no se produzca. Tampoco descartamos que ese error se deba a una torpeza del aquí redactor reconvertido a productor casero de tres al cuarto.
Conclusión
Beaerator es un muy completo editor de sonidos para ser un juego de consola portátil. Evidentemente no nos encontraremos con lo que nos ofrece un programa profesional, estaría bueno, pero sí que podremos dar rienda suelta a nuestra creatividad con mucha facilidad, porque que además de ser muy completo viene con unos largos y profundos vídeos a modo de tutorial donde el mismísimo Timbaland nos explicará todos los menesteres para hacernos con los controles rápidamente. Además tendremos un glosario de términos para poder enterarnos de lo que es cada cosa que nos encontramos en el juego.
Eso sí, no habría estado mal que además de la parte de creación musical
Beaterator nos ofreciese algún tipo de pequeño reto a modo de distracción para poder aprovechar más el UMD, tipo algún juego de habilidad a los mandos de la mesa o algo parecido.
En conclusión, si tienes cierto remusguillo por la creación musical puede que
Beaterator te ayude a entrar en un mundo tan apasionante como complicado. Y como despedida os ofrecemos un pequeño tema creado con el juego, aunque ni VicioJuegos.com ni el redactor que ha perpetrado este tema se responsabilizan de las consecuencias provocadas por su escucha.