La modalidad principal de la obra de Arkedo es el modo ?Arcade?, el cual nos permite ir avanzando a través de los nueve mundos (formados a su vez por diez niveles distintos) que componen
Big Bang Mini, aunque eso sí, pudiendo descansar cuando queramos. Al final de cada uno nos tenemos que enfrentar a un jefe final que no nos pone precisamente fáciles las cosas. Sólo con empezar a jugar a él accedemos al desbloqueo de otros nuevos modos: ?Desafío?; nos reta a aguantar sin morir el máximo tiempo posible, siguiendo así la tónica del laureado
Geometry Wars de Bizarre y contando con el aliciente de poder subir nuestras puntuaciones a la tabla de clasificaciones
online, junto al modo ?Versus?, que nos permite competir contra un amigo con un único ejemplar del juego.
El modo ?Misión? nos propone 25 nuevos encargos con unos claros objetos que sólo son aptos para los más jugones. Asimismo, contamos con la inclusión el modo ?Relax?, que desbloqueamos una vez que hemos completado todas las zonas
bonus. Es una mera curiosidad en la que, como su nombre indica, podemos relajarnos observando, eligiendo y controlando nosotros mismos los fuegos artificiales. Y ya como modo final y añadido más que interesante de cara a los jugadores que cuentan con amigos y familiares con NDS: el modo ?Versus?, que como su propio nombre indica nos reta a enfrentarnos contra otro jugador a través de la red local. Y lo mejor aún está por llegar, ya que se trata de un multijugador monotarjeta, es decir, que permite partidas con un sólo
Big Bang Mini y dos consolas.
Big Bang Mini no es un juego con una curva de dificultad muy amplia; sí es verdad que algunos niveles nos cuesta más superarlos, pero no nos cansaremos si lo intentamos en varias ocasiones. De todas formas, ya al comenzar el juego tenemos que jugar un tutorial que posee como objetivo clave que nos hagamos con los controles, que aunque simples son primordiales de cara a nuestro futuro en el título.
Como ya hemos comentado en varias ocasiones, el título se compone de un total de 90 niveles divididos en nueve mundos con diez fases cada uno. Los más avispados habréis captado el doble significado de esta oración: una duración más que aceptable. Arkedo Studio ha hecho una gran labor en cuanto a los distintos universos, cada uno cuenta con unos enemigos distintos, un nuevo fondo, un nuevo avatar... No vemos dos veces algo con la misma estética. Por ejemplo, uno de los mundos está inspirado en la ciudad japonesa de Tokio, por lo que los enemigos son farolillos y dragones con estética oriental.
Y es que, además de estos detalles, la variedad no es un punto en contra. Navegamos con nuestra nave (valga la redundancia) en un escenario retro inspirado en los primeros juegos del género pertenecientes a la época de los 8 bits, Nueva York, Hong Kong, un cementerio, un polo, entre otros muchos. Ya al financiar cada uno de ellos nos topamos con un jefe final, que tiene unos diseños también bastante correctos.
El apartado gráfico de
Big Bang Mini no destaca demasiado, pero la verdad es que se nota el trabajo que hay detrás, como ya ocurrió con
Nervous Brickdown. La cantidad de explosiones, enemigos y demás que se representan en pantalla con una fluidez envidiable, unidos a la originalidad en a la representación de las distintas estéticas de los aspectos en los niveles son lo más destacable. En cuanto al apartado sonoro, no encontramos precisamente mucha variedad, sólo escuchamos 24 melodías diferentes que se van alternando en más de 90 niveles. Esto hace que el juego pierda cierto carisma, aunque con la cantidad de efectos que oímos, pasa algo desapercibido. Podéis acceder a la BSO vosotros mismos pulsando en
este enlace.
En resumidas cuentas, estamos ante una de las sorpresas del año en la consola de doble pantalla (y no son pocas en los últimos tiempos, ya que debemos sumar la sorprendente llegada a las tiendas de
Henry Hatsworth en la aventura rompecabezas y
Grand Theft Auto: Chinatown Wars).
Big Bang Mini sigue la estela del anterior título de la compañía, ya mencionado en varias ocasiones, que destila originalidad y capacidad de adicción. Esto unido a unos escenarios bastante trabajados y a infinidad de desbloqueables.