El primer Black & White fue un juego que no dejó indiferente a nadie, cosechando muy buenas críticas por parte de la prensa y jugadores no habituales, opiniones encontradas entre los más jugones y creando controversia allí por donde pasaba, con anécdotas curiosas que pasarán a la historia del periodismo del videojuego patrio. El caso es que las ventas acompañaron, superándose los dos millones de copias, por lo que pronto se anunció una expansión y múltiples conversiones a otros sistemas. A día de hoy, ninguna de las cinco versiones de consola de las que se ha hablado largo y tendido ha salido a la luz, y mientras se deshoja la margarita consolera, Peter Molyneux y Lionhead decidieron que podían mejorar lo que habían ofrecido en la primera parte y se pusieron manos a la obra en una continuación en la que, palabras de Molyneux "
la premisa era crear un juego que sobrepasara las expectativas de los jugadores en todos los aspectos. En primer lugar, cambiando radicalmente tu concepto de cómo debería ser un juego en el que fueras un dios, y en segundo lugar, añadiendo elementos de estrategia en tiempo real a Black & White, los cuales son al mismo tiempo innovadores y conocidos para el jugador. A esto le añadimos la capacidad para procrear y cuidar de tu propia y única Criatura, que puede ser desde la mascota más adorable hasta la fuerza de destrucción definitiva y estar involucrada en la zona del juego que quieras.". Todo comienza cuando una plegaria desesperada nos reclama, y nos hace ir a la tierra con la misión de salvar a los griegos de la extinción a manos de los aztecas. El cómo lo hagamos dependerá única y exclusivamente de lo que nosotros deseemos.
Ambientación divina
Lionhead han decidido licenciar el motor gráfico Renderware para dar vida a su juego. Los escenarios de Black & White 2 se alejan un tanto de los que suele mostrar este motor, pero se ha logrado un buen trabajo. Todos los mapas son islas a las que rodea un agua muy bien recreada en las que viven miles de ciudadanos, hay decenas de edificios y en las que veremos muy bien reflejado el paso del día y la noche. El detalle de las texturas y los modelados de las islas, edificios y la vegetación es en general bueno, mientras que los humanos que pueblan el mapa no están tan bien dotados, siendo también sus animaciones un poco limitadas y bruscas , aunque es algo comprensible por el elevado número de ellos que se muestran a la vez. Lo que sí hay es suficiente variedad, ya que cada civilización tiene sus propios edificios y sus propios pobladores, a lo que hay que añadir que se muestran modelos distintos según el sexo y la edad. Los detalles que vemos en el escenario cambian según la altura de la cámara, cuyo movimiento es completamente libre, permitiéndonos tener una preciosa panorámica de la isla o llegando a mostrar cerca del suelo insectos que corretean entre la hierba que se mece al paso de nuestra divina mano. La criatura y los dos personajes que hacen las voces de nuestra conciencia están mucho más trabajados, con más detalles (destacando el pelo de la criatura) y variadas animaciones, sobre todo en estos dos últimos.
En cuanto al sonido hay que darle un diez al doblaje realizado por EA. No es sólo que se haya hecho un gran trabajo, además se ha contado con la colaboración de actores de doblaje profesionales cuyas voces nos serán familiares al instante, y que dotan de un nivel muy alto a prácticamente todas las interpretaciones, destacando el papel de las dos caras de nuestra conciencia, que hablan por los codos y nos dan agradable compañía con sus constantes y peculiares consejos. Las melodías por su parte son de corte étnico, adoptando instrumentos y formas de cada una de las civilizaciones elegidas que sonarán de manera tranquila la mayor parte del tiempo salvo cuando la situación sea comprometida. Especialmente conseguida es la canción que sonará en los créditos, con lo que Lionhead ha conseguido que les prestemos más atención de lo habitual. Los efectos de sonido también son muy completos, acompañando todas y cada una de las acciones que realicemos, y adaptándose también al lugar donde esté la cámara, creando una armonía perfecta con el resto de apartados audiovisuales que nos hacen elevarnos por encima de los simples mortales.