Todos estos hechos se nos relatan mediante una preciosa secuencia de introducción anime que conseguirá elevar drásticamente nuestras expectativas relativas al juego, con un excelente colorido y un cuidado diseño de personajes, sin llegar a los extremos de Tetsuya Nomura.
Una vez concluida la secuencia de introducción, se nos mostrará la secuencia de llegada de Lance Bennet al puerto, pudiendo comprobar que el motor 3D del título posee un nivel de detalle no muy elevado, como en la recreación del agua y las olas que bañan el casco de nuestro buque.
El sistema de control del título es bien sencillo. Los botones L y R servirán para controlar y rotar la cámara, mientras que el stick analógico quedará reservado para manejar a nuestro personaje, cuadrado servirá para alternar entre los diferentes objetivos, bien para hablar, interactuar, etc., acciones que se realizarán con aspa. El botón círculo servirá para cancelar acciones, mientras que Select activará o desactivará el mapa del mundo.
Pronto comenzaremos a vernos inmersos en una trama que estará intrínsecamente relacionada con la desaparición de una joven del clan Melphin, llamada Felis Lehitol, quien posee un poder de curación de heridas que traslada el daño a su propia persona. Tess, una joven que encontraremos en el bosque Sepna, parece ser la chica de nuestros sueños, aunque está afectada por una amnesia que la hace no poder recordar ni su propio nombre. Por último contaremos con la ayuda del clásico brutote de buen corazón: Gozen del clan Zarkan, que posee la misión de explorar antiguas ruinas.
Las limitaciones de personajes dentro del grupo obedecen, igual que ocurre en las últimas entregas de la saga Seiken Densetsu, como por ejemplo el Children of Mana de Nintendo DS, a que podamos disfrutar de un modo multijugador cooperativo ad hoc para hasta cuatro jugadores, un apartado que hace ganar enteros al título, aunque no hubiera estado de más que se hubiera dado soporte para el modo infraestructura que facilita la tarea de encontrar amigos.
La amenaza, al menos inicialmente, vendrá de la mano del Caballero del Terror, quien resurgirá al aparecer la Luna Negra, y quien parece tratar de segar la vida de Tess. Pese al atractivo diseño de los personajes, su escasa profundidad y personalidad, hacen que no nos identifiquemos o nos inmiscuyamos en mayor medida en la historia del título, un aspecto imperdonable dentro del género en el que nos encontramos.
Como hemos comentado al definir los controles del título, veremos un cursor en pantalla que mostrará el objeto con el que podremos interactuar, un aspecto distintivo frente a otros juegos de rol. Como buen RPG, dispondremos de diversos comercios donde conseguir diferentes objetos o ingredientes para poder crear objetos, aunque previamente deberemos conseguir la receta de fabricación. Las armas y demás objetos importantes del título poseen una durabilidad determinada, tras la cual, quedarán reducidos a cenizas, resultando inservibles. Podremos acudir al Analizador para que nos identifique los ingredientes de un objeto en particular, y así poder fabricarlo cuando queramos, lo cual no limita el hecho de seguir usando indefinidamente un arma o armadura, ya que de otra forma, quedaría destrozado tras cierto número de usos.
Dispondremos de comercios de traficantes de armas, proveedores de equipamientos, mercaderes de objetos, ingredientes de fabricación, posadas, así como el mencionado Analizador, todos ellos identificados mediante unos símbolos bastante explícitos.
Se nos irán encargando diversas misiones secundarias a lo largo del desarrollo del título, que implican interacción con personajes no jugadores, así como en ocasiones necesidad de combatir para obtener algún objeto exigido para algún personaje. Recibiremos diversas recompensas por cumplir estas misiones, tanto las obligatorias, como las secundarias, como incrementos de nuestro indicador lunar. Dispondremos de un apartado en el menú que nos muestra las misiones activas en ese momento, un apartado heredado de los RPGs occidentales.
El juego posee combates en tiempo real, aunque por turnos. Os preguntaréis que quiere decir esto. Los enemigos en pantalla estarán representados por calaveras de diferente color y tamaño que representan la fortaleza del enemigo. Podremos evitar estas luchas, y por lo tanto no tener que sufrir el asalto de los clásicos combates aleatorios de Final Fantasy. Si el enemigo nos contacta, o nosotros decidimos asaltar la lucha, entraremos en la pantalla de batalla. Habrá que tener en cuenta que cada enemigo posee un rango de visión, y que se podrán unir a la lucha, en el momento de contacto, enemigos más poderosos.
El sistema de combates del título posee la clásica barra de activación, esta vez representada por un círculo que indicará cuando podemos atacar, denominado reloj lunar. Podremos controlar aspectos como las formaciones, con poderes imbuidos al grupo en función de quien ocupe la posición de líder, y el aspecto más representativo de estas luchas se encontrará en el indicador de poder lunar, que será compartido por los personajes principales y los enemigos, un aspecto que puede trastocar nuestros planes en más de una ocasión.