Análisis
Flechas y moneditas
El juego de Brave es todo lo que esperabas de él: nada.
Por Quetzal
| Publicado el día 10/08/2012 08:58
Es fácil comprobar que el juego no goza exactamente de gran profundidad, pero supongo que esto en cierto modo está hecho a propósito: mientras que el cine de Píxar está pensado para toda la familia, esta adaptación a los videojuegos tiene a los niños como claro público objetivo. En este caso el juego se vuelve más entretenido, imagino, gracias al hecho de que no requiere demasiada habilidad. El control es suave, los puzzles sencillos y el incremento de dificultad está bien medido para los más pequeños. A pesar de que a mí el juego me ha parecido mediocre, es probable que alguno de mis primos pequeños pudieran disfrutarlo mucho más que yo.
Visualmente el juego se sostiene especialmente mal. Has visto gráficos mejores en la era de PS2, y este juego se limita a utilizar lo que parece una versión actualizada de los motores de hace seis años. Las animaciones son correctas, las texturas se repiten y los modelados son especialmente pobres. Nuestra querida protagonista no luce, como en la película, un hermoso pelo rizado, sino más bien lo que parece un bloque naranja compacto cubierto por algunos pelos rizados.
Estos problemas parecen más graves a medida que avanzamos. Aunque se intente aportar diversidad, casi todos los niveles se parecen bastante con diferentes texturas. A veces iremos por la costa, otras por la nieve, otras por el interior del bosque, pero con su cámara alejada y sus esquemas de color repetitivos, este juego termina siendo tan rutinario y predecible visualmente como lo es cuando se juega. La banda sonora acompaña todo esto con desgana, utilizando versiones rutinarias de música escocesa con sus gaitas y sus percusiones.
No hay demasiado que esperar de Brave, un juego que no sabías que existía hasta ahora y del que te vas a olvidar en menos de treinta segundos. Si eres un fan de la película o tienes un hermano pequeño que lo es, es posible que este juego pueda servir como regalo, pero cualquier adulto habituado a jugar juegos de mayor complejidad no encontrará nada aquí.