Análisis
Héroe improvisado
Antes de ser un guerrero hay que pasar por un montón de pruebas, pero si un demonio amenaza tu aldea, mejor pasar de preámbulos y ponerse manos a la obra. Y sino, preguntádselo a Brave...
Por Pablo González Taboada
| Publicado el día 16/09/2005 00:11
Si no queda otro remedio...
Brave LBdDE es una aventura de plataformas donde avanzaremos por mapeados relativamente amplios, algo así como en Mario 64, donde teníamos un máximo de mapeado pero no caminábamos sobre raíles, como sí ocurría con los Crash Bandicoot de PSONE, por ejemplo.
Bajo las botas de Brave tendremos que aprender un montón de técnicas, tanto defensivas como ofensivas, que nos proporcionarán una ventaja frente a nuestros numerosos enemigos. Por ejemplo nada más comenzar se nos aprenderá a arrancar palos del suelo para usarlos como armas, cañas de pescar, e incluso a modo de antorcha. En este último caso necesitaremos además algo con lo que crear fuego, y nos servirá (además de como arma poderosa), para encender hogueras en cuevas y por ende iluminar la zona, o librarnos del frío.
Pero Brave no se vale únicamente de eso, sino que contará con técnicas únicas como todo buen chaman de la tribu de la pluma roja. La primera de ellas será invocar criaturas mediante sus correspondientes altares. De este modo podremos llamar un enorme oso pardo para que ataque a los rivales, un águila imperial que nos permitirá volar sobre su lomo para acceder a zonas alejadas, seguir constantemente a una manada de búfalos, etcétera. Mediante los mismos altares podremos tomar el control de algunos animales para usarlos como herramienta.
Gracias a esto conseguiremos acceder a rendijas pequeñas por las que de otro modo no podíamos pasar, sin ir más lejos con una mofeta podremos acabar con un montón de enemigos, mientras que un simple conejito nos servirá para aniquilar un grupo de lobos salvajes.
Otra de nuestras habilidades como chaman será imitar a los animales, lo que lograremos seleccionando un blanco con R1 y posteriormente presionando círculo. Con esto conseguiremos atraerlos a nuestro radio de acción para posteriormente atacarles, poseerles, etcétera.
Si todo eso fuese poco, deberemos invocar espíritus elementales para acabar con algunos enemigos importantes. Así, accediendo a una serie de altares, podremos realizar ataques eléctricos o de fuego, además de todo, Brave es capaz de rastrear por el olor y por las huellas a sus enemigos. Gracias a ello obtendremos pistas para desbloquear material extra como tótenes o artworks.
Aún no acaba la cosa, desde luego. Brave es un chico versátil, y tan pronto lo tendremos pescando, como sumergiéndose en las aguas cristalinas de un lago, trepando por la hiedra, e incluso si hace falta manejando una canoa por unos rápidos. Tendremos que superar dos veces un nivel de este tipo, y cabe reconocer que presentan un reto bastante interesante tanto para los peques de la casa como a los curtidos en los videojuegos. La mecánica será llevar la canoa, remando o frenando según convenga, con la finalidad de llegar al final del "nivel" sin contar a un máximo de cuatro colisiones contra piedras o siendo tragados por remolimos. Un reto interesante.
Nuestro pequeño héroe contará con una serie de "turbos" o cargas de energía representados en la pantalla por plumas de ave, cuantas más llevemos (cinco en total), más veces podremos desencadenar un poder especial que nos permitirá golpear mucho más fuerte a los enemigos mientras estamos rodeados de luz amarilla. Cabe decir que será sólo de forma temporal, y que para aumentar las barras tendremos que golpear a los enemigos al más puro estilo los juegos de lucha.
Brave tendrá varias armas para las batallas. Al rústico palo de madera, se le unirán un arco (que podremos disparar en tercera o primera persona), un gran hacha, un tomahawk arrojadizo e incluso un gran bastón de mago. Los combates serán en tiempo real, y nos permitirán atacar al enemigo rápida y eficazmente. Desgraciadamente acabaremos con ellos sin despeinarnos, y salvo los lobos todos caerán de un simple golpe.