GRÁFICOS
Lo primero que llama la atención de
Bubsy es el diseño que posee todo cuanto nos rodea. Desde los escenarios hasta los enemigos e incluso nuestro felino protagonista, todo posee un alto grado de detalle que denota el mimo que pusieron los programadores a la hora de dar vida a esta particular aventura (y eso que el cartucho "sólo" consta de 16 megas). Bubsy parece extraído de la mejor serie de dibujos animados debido a sus movimientos y expresiones faciales, es un gustazo verlo en pantalla. Y es que pocas veces hemos visto en Super Nintendo un personaje protagonista tan vivo: corre a toda velocidad con unos movimientos dignos del mejor atleta, se agacha, mueve la cabeza mirando en todas direcciones, e incluso si lo dejamos quieto, su pose es todo un alarde de chulería, mientras mueve los ojos y sonríe, hasta que se cansa de estar quieto y nos golpea en la pantalla diciendo "Go!".
Los enemigos tampoco se quedan atrás. Dejando de lado los Woolies (los extraterrestres que han invadido la Tierra), tenemos castores, tiburones de arena, coches en marcha y otros enemigos menos corrientes como perritos calientes o helados gigantes, máquinas de chicles y muchísimos más, todos ellos creados y animados de forma genial. Se puede decir que hasta los enemigos llegan a caer bien.
Los escenarios son también dignos de admirar. Acompañando a nuestro felino protagonista recorremos un pueblo, un parque de atracciones, el salvaje oeste, un frondoso bosque con sus ríos y cascadas, una jungla y, por supuesto, la nave nodriza de los Woolies. Todos los escenarios son ricos en detalles y elementos móviles (nubes, hojas de los árboles, ríos, cascadas), además de muy coloridos.
Resumiendo,
Bubsy es una delicia visual, tanto en su protagonista como en los escenarios y enemigos. No llegan a la belleza de otros juegos como la trilogía de
Donkey Kong Country, pero sigue siendo un juego bonito.
SONIDO
Si el apartado gráfico de
Bubsy es de lo mejorcito de Super Nintendo, la banda sonora (compuesta por Matt Berardo) no se queda atrás. Más de 20 canciones en total conforman la BSO de este juego, todas ellas increíblemente pegadizas que abarcan varios géneros como el
country, músicas de feria y ambientales, entre otros. Es difícil destacar alguna pieza concreta, pues todas poseen una alta calidad, pero a nosotros nos encanta la música que se escucha en la fase del Gran Cañón del Colorado (fases 7, 8 y 9).
Los efectos de sonido también están a un gran nivel técnico, y además son muy variados. Además, podemos escuchar una amplia gama de frases digitalizadas de Bubsy al principio de cada fase (que sólo entenderán aquellos que sepan inglés). Hay que decir que la voz de Bubsy es muy graciosa y le queda genial.
JUGABILIDAD
Sólo dos botones son necesarios para controlar a Bubsy: uno para saltar (“B” ) y otro para planear en el aire (“Y” ). No hay que pulsar ningún botón para que Bubsy corra, pues lo hace por defecto y alcanza unas velocidades de infarto. Con los botones “L” y “R” podemos mover lateralmente la pantalla hacia la izquierda o a la derecha para poder ver lo que tenemos delante o detrás, aunque también podemos usar estos dos botones mientras Bubsy corre como un loco, creando un efecto de velocidad digno de ver. Por último, si pulsamos en el
pad direccional

o

, podemos mirar hacia esas direcciones y así descubrir plataformas ocultas o pasillos subterráneos.