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Burning Rangers
El Coloso en llamas
Cuando allá por el año 1998 la batalla por la supremacía en las 32 bits ya estaba decantada por la gris de Sony, la Saturn vivió una época de escasos lanzamientos pero todos ellos de muy buena calidad, y es que Sega, al contrario que otras compañías, no abandona a sus consolas a su suerte hasta que no queda más remedio. Juegos de la talla de Panzer Dragoon Saga, Shining Force III, Enemy Zero, Deep Fear o el que nos ocupa alegraron a los usuarios de Saturn en sus últimos meses de vida en Europa.
El Sonic Team, en un nuevo derroche de originalidad y profesionalidad fue el equipo de programación que desarrolló el juego. Tras terminar "NiGHTS into Dreams", el grupo liderado por Naoto Ohshima y Yuji Naka se embarcó en la realización de "Sonic Jam", un recopilatorio de los Sonics de Megadrive que además disponía de un mundo completamente 3D por el que Sonic se movía para poder acceder a los juegos y extras disponibles. Al mismo tiempo, llevaban en secreto el desarrollo de un nuevo juego. Mucho se especuló al respecto, llegándose a decir que se trataba de la secuela del Nights o incluso de un Sonic en 3D aprovechando el motor gráfico del "Sonic Jam" tras los dos intentos fallidos por parte de Sega con respecto al "Sonic X-Treme". Pero nada más lejos de la realidad, el Sonic Team sorprendió a sus fans con un juego totalmente nuevo que no tenía nada que ver con ninguna de sus franquicias anteriores, un juego en el que la misión del jugador es la de extinguir fuego y rescatar a civiles manejando a un bombero futurista por entornos hostiles.
La idea del juego y creación de personajes fue de Naoto Ohshima, maestro en estas lides con Sonic y Nights a sus espaldas.
Un bombero sin manguera
La historia del juego nos sitúa en un futuro en el que la humanidad ha visto crecer su conocimiento y tecnología hasta límites insospechados: viajes espaciales, teletransporte, armas futuristas y pistolas anti-incendios. Los Burning Rangers, una especie de bomberos del futuro, son los encargados de adentrarse en zonas catastróficas para salvar la vida a civiles atrapados por el fuego. Dicho equipo está formado por los cinco mejores Burning Rangers: Shou Amabane, un chico de 21 años que de pequeño fue salvado de un incendio; Tillis, de 19 y cuyos padres murieron en un incendio; Reed Phoenix, de 22 años; Big Landman, el mayor de todo el grupo y que debido a un accidente parte de su cuerpo fue reconstruido con implantes; y por último Chris Parton, de 24 años y cuyo padre (también Burning Ranger) murió en una misión de rescate cuando ella era pequeña.
Nuestra misión es la de sofocar incendios y rescatar a personas atrapadas en escenarios devorados por las llamas, tales como zonas subacuáticas o estaciones espaciales con gravedad cero y siempre por pasillos algo claustrofóbicos y laberínticos en los que encontrar el camino correcto es fundamental. Para realizar esta tarea contamos con una pistola sofoca incendios, así como una especie de jet pack con el que llegar a sitios de otra forma inaccesibles y la ayuda inestimable de Chris Parton, la guía de los Burning Rangers que en forma de voz nos orienta a lo largo de todo el juego.
En nuestra aventura hay que contar con otros factores además de los anteriormente citados. Para empezar el fuego se propaga con rapidez, si no somos capaces de encontrar todos los conatos de incendio y apagarlos vemos como la barra verde situada en la parte superior de la pantalla va desapareciendo, y en el caso de que se vacíe por completo estallará a nuestro alrededor un incendio de mayor magnitud que nos dificultará las cosas, así que aparte de hacer las cosas bien hay que hacerlas con la mayor velocidad posible porque sino la partida se puede complicar y mucho. Otro detalle es que no contamos con barra de vida, sino que desperdigados por las fases y al apagar incendios, obtenemos unos cristales que hacen la vez de escudos y nos evitan morir al ser golpeados por el fuego o los escasos enemigos que nos encontramos. Si esto último ocurre perdemos todos esos cristales, aunque los podemos recuperar si nos damos prisa, y por supuesto, si nos golpean cuando no tenemos ninguno se acaba la misión a no ser que contemos con continuaciones. Como se puede observar es un sistema heredado de los anillos en los Sonics, porque funciona exactamente de la misma manera. Por otra parte, esos mismos cristales tendremos que gastarlos para rescatar a las personas atrapadas que nos encontremos, siendo necesario un mínimo de cinco cristales para poder hacerlo.
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