Análisis
¡Venganza!
Llega la cuarta parte de la saga Burnout para perfeccionar todas las cualidades de la saga.
Por Gryphus
| Publicado el día 03/10/2005 13:16
- Traffic Attack: un modo de juego nunca visto antes en la saga, y consiste prácticamente en avanzar arrasando con todo lo que tenemos delante. Hay un temporizador que baja vertiginosamente, y para ganar más tiempo y que no nos eliminen debemos chocar y chocar con todo lo que tenemos delante. El tráfico callejero en este modo de juego es exageradamente numeroso, por constituye una de las experiencias más divertidas de todo el juego además de ser todo un acierto, pues es algo que todos los fans de la saga llevaban esperando tiempo.
- Carrera de Takedowns: en este modo, lo importante es hacer el mayor número de Takedowns a los rivales. Cuantos más hagamos, mayor será la puntuación obtenida.
Además de estos modos de prueba, existen cientos de secretos que hay que ir descubriendo en los circuitos. Dentro de cada ciudad existen algunos "objetos de reto", y consisten en pequeñas pruebas especiales dentro de los modos de juego más "grandes". ¿Por ejemplo? Saltar desde una colina y lograr hacer un Takedown vertical (desde arriba) a uno de los rivales, hacer que choquen contra un determinado vehículo especial (como camiones o autobuses) etc. Consiguiendo estos objetos bonus lograremos diversas medallas y premios, así como nuevos vehículos.
Además de todos estos modos de juego, cabe comentar el modo de juego On-Line, que fue todo un éxito en la anterior entrega Burnout 3 Takedown. Para sorpresa de los desarrolladores, los servidores de juego quedaron saturados al poco de salir a la venta el juego, y es que compartir la experiencia y la emoción de vencer a tus rivales jugando contra humanos de verdad es todo un reto. Esta vez parece que los servidores van mejor, pues se han preparado para la avalancha de usuarios que desde ya están disfrutando de las genialidades de este título a través de la red.
En los apartados técnicos poco se podría comentar, pues casi todos rozan un nivel que ya quisieran otros videojuegos del género. Gráficamente Burnout Revenge es una delicia visual, exprime la potencia de PS2 hasta límites insospechados, poniéndonos en pantalla un montón de coches perfectamente modelados con reflejos en tiempo real, y unos circuitos en su mayoría urbanos con todo tipo de detalles. En esta entrega se ha optado por una ambientación más industrial, pero los circuitos urbanos y de exteriores siguen siendo también grandes protagonistas. La sensación de velocidad obtenida es impresionante, aunque quizá en esta entrega se apoye demasiado en el conocido efecto blur de los alrededores que mejora aun más esta sensación, aunque no es del agrado de todos.
En el apartado sonoro se ha vuelto a optar por una banda sonora impresionante con grupos como The Chemical Brothers, The Doors o Asian Dub Foundation. El que sea mejor o no que la selección de canciones de la entrega anterior ya depende de los gustos personales de cada uno, pero sí es cierto que esta vez la tónica general de los temas es algo más suave que en la entrega anterior, aunque siempre queda sitio para algún tema punk cañero de los Pennywise, por ejemplo. El sonido de los vehículos es tan espectacular como siempre, tirando a lo exagerado debido a que estamos ante un arcade y no un simulador, por tanto los puristas del motor quizá no encuentren un realista sonido de cada vehículo pero es que el juego tampoco lo pretende. Diversión arcade en estado puro que sólo se consigue haciendo que nuestro coche parezca más potente de lo que sería en la vida real. Esta vez toma más protagonismo el sonido de los motores que el de la música.
Burnout Revenge es sin duda diversión sin complicaciones, y el control va acorde con ello. Basta con un botón de acelerar, otro de frenar y el turbo. No deberemos complicarnos la vida en las curvas, con el simple hecho de tocar un poco el freno y girar, nuestro coche hará un giro espectacular, es una sensación difícil de describir el hecho de sentir que vas a lo loco, echando a suertes tu destino en la carretera, una sensación difícilmente plasmable en la vida real pero que en el videojuego resulta altamente divertida. El control de los vehículos es muy fluido, y además en esta entrega se han añadido novedades como que haya que tener en cuenta su peso a la hora de elegir cuál vamos a utilizar en las pruebas. Si vamos a hacer una prueba de choque, deberemos escoger el equilibrio perfecto entre robustez y velocidad, pues queremos arrasar con coches más ligeros pero sin perder velocidad en ello. A medida que consigamos mejores vehículos esta elección será mas sencilla, así que siempre podemos posponer una carrera que se nos atragante para cuando dispongamos de un vehículo mejor con el que llevarla a cabo. La linealidad a la hora de completar el juego es prácticamente inexistente, podemos completar las pruebas desbloqueadas en el orden que nos apetezca.
Objeto de reto: hacer chocar al rival contra una columna.
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El modelado de los vehículos es impresionante.
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Y las explosiones, partículas y demás están a un nivel sobresaliente.
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Como se puede ver, los circuitos están muy bien ambientados.
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