Análisis
¡Que dinosaurios más divertidos!
La última entrega de la variante Junior de Buzz llega al mercado con un título que sigue la mecánica de las anteriores entregas, descubre lo que nos ofrece
Por Pablo Cruz Delgado
| Publicado el día 31/03/2008 00:01
La modalidad "Partida Estándar" dentro del multijugador es básicamente el mismo modo que el anterior excepto porque debemos personalizar algo más la partida: seleccionar la dificultad de los dinosaurios controlador por la consola -si los hay-, ponernos un nombre y elegir un tipo de dinosaurio para diferenciarnos de nuestros acompañantes. Por último la modalidad "Partida Personalizada" nos permite personalizar al máximo la partida eligiendo nosotros mismos los minijuegos a disputar así como todas las demás opciones también modificables en partida estándar; además tenemos la posibilidad de guardar la configuración de partida que hayamos creado para jugar con ella en más ocasiones.
Una vez citadas las modalidades de juego principales pasemos a ver como se desarrollan las partidas. Tras elegir el modo de juego, el número de jugadores y demás comenzarán a aparecer los minijuegos -aleatoriamente si estamos en una partida rápida o los que nosotros hayamos elegido si jugamos en las otras modalidades de partida-. Existen un total de 35 minijuegos a cada cual más original y divertido, a continuación citaremos unos pocos ejemplos del variado repertorio. En uno de ellos aparecen los cuatro dinosaurios montados en flotadores en una especie de cráter lleno de agua. El objetivo del juego consiste en sacar del cráter a los otros jugadores a través de un sistema muy sencillo; nuestro dinosaurio está constantemente dando vueltas sobre su flotador y basta con pulsar el botón Buzz -el redondo y rojo- para que se impulse hacia delante. Así que bastará con enfocarnos a nuestros rivales e intentar sacarlos del cráter, un planteamiento tan sencillo como divertido. Otro minijuego con un sistema muy parecido es "Pinturas Rupestres" dónde nos sitúan sobre una superficie redonda y al igual que en el anterior nuestros dinos van rodado hacia todas las direcciones y se impulsan hacia delante pulsando el botón Buzz; con la diferencia de que en esta ocasión cada dinosaurio va dejando un rastro de su color sobre la superficie, como si fuera pintura así que debemos luchar contra los demás para que no pinten sobre nuestro rastro e intentar dejar el mayor porcentaje posible de nuestro color.
También existen minijuegos que hacen un mayor uso de los otros cuatro botones del buzzer, todos ellos más complicados ya que nos podemos confundir con la posición de los botones. Uno de ellos por ejemplo es "Cazacolas" dónde estamos atados por medio de unas cuerdas a un dinosaurio y un cavernícola va sacando un cartel con un color determinado repetidamente, color que debemos pulsar para que nuestro personaje se mantenga agarrado a la cuerda. Si fallamos nuestro personaje irá soltando más cuerda hasta que llega un momento que se suelta del todo o se estrella contra alguna roca colindante. El número máximo de equivocaciones por partida es de tres -representado en el juego mediante 3 corazones debajo de cada nombre-y debemos durar un tiempo determinado para acabar con éxito la prueba; gana el que más corazones llenos conserve al final de la misma.
Otro también muy original es "¡Come, come, come!", en el los cuatro personajes están sentados en la mesa de un restaurante esperando a que el camarero traiga la comida. Un equipo de camareros trae repetidamente un filete oculto de un color determinado; el objetivo del juego es pulsar el color del filete en el buzzer antes que nuestros rivales, el que más filetes consiga ganará la partida.
Por último otro de los minijuegos disponibles y que nos ha llamado la atención es "¿Cuantos Cavernícolas?". En este observamos una cueva grande llena de cavernícolas al lado del fuego con cuatro salidas diferentes, cada una de un color diferente. La gracia reside en que mientras estamos observando ocurre un terremoto y todos los cavernícolas salen corriendo de la cueva; el objetivo de la prueba reside en agudizar la vista y acertar por cual de las cuatro salidas han escapado más cavernícolas, una vez más ganará el que menos tiempo tarde en responder y por supuesto acierte la salida correcta. Además de estos minijuegos existen muchos más: cazar peces, derribar a los cavernícolas que van cruzando un tronco, escalar una pendiente balanceándonos a través de las plantas, bailar sobre hielo al ritmo de un Dinosaurio DJ al ritmo de los colores que emite la mesa de mezclas y más hasta alcanzar los 25 que componen esta modalidad.