El siguiente subgrupo importante de juegos sería la trilogía Goku Makaimura, formada por Ghosts'n Goblins, su secuela Ghouls'n Ghosts, y la conversión con modificaciones a Super Nintendo: Super Ghouls'n Ghosts.
Emblemáticos por su protagonista, Sir Arthur, quien en tres ocasiones deberá luchar contra el rey de los demonios, penetrando hasta los dominios infernales para rescatar a su amada. El rey de los demonios pretende cruzar su sangre con la estirpe real para dominar el mundo. Emblemáticos también por ambientación, y especialmente por su dificultad, estos tres beat'em up de scroll lateral con toques plataformeros ponían la habilidad de los jugadores a prueba como pocos juegos de la época hicieron. Teniendo que rivalizar con los Castlevania de Konami, las creaciones de Capcom presentaban un peculiar esquema de barra de vida, en la forma de las vestiduras que Arthur llevara en ese momento. Arthur vestiría inicialmente una armadura que perdería al más mínimo daño, quedándo en paños menores, y siendo entonces totalmente vulnerable.
La recolección de diferentes objetos como nuevas armas, le permitirían afrontar en mejores condiciones las luchas contra cada uno de los enemigos finales de cada zona. Especialmente destacable dentro de la terna de títulos incluidos sería Super Ghouls'n Ghosts, con modo 7, deformación en tiempo real de escenarios, y gran cantidad de efectos. Tanto Super Ghouls'n Ghosts como el original arcade: Ghouls'n Ghosts poseen un mayor nivel de resolución que hace que la visualización en 4:3 sea más nítida, recomendamos para el primer juego de la serie, el formato original, por su menor resolución.
Estos dos últimos títulos se benefician, tanto de las mejoras técnicas tras tres años de diferencia en su salida a arcades, como las mayores posibilidades de disparo y opciones que poseerá Sir Arthur, lo que los hace ser notablemente superiores al primer Ghosts'n Goblins.
El siguiente grupo de juegos sería el formado por Commando, Gun Smoke y Mercs, tres shoot'em up de scroll vertical con orientación vertical de la pantalla. Por lo tanto, y al igual que nos refiriéramos a 1941 y sus secuelas, podrán jugarse también girando la pantalla de PlayStation Portable para ocupar toda su superficie.
Siguiendo la estela de Commando, que se aprovecharía de la popularidad de películas como Rambo, aparecerían diversos clones como Ikari Warriors o Fernandez Must Die. En Commando, encarnamos a un mercenario que deberá adentrarse en solitario en territorio enemigo, únicamente con su ametralladora y un limitado número de granadas, para conseguir liberar a unos cautivos y destruir la inexpugnable base enemiga.
Cambiando de ambientación, pero no de filosofía, encontraríamos al western Gun Smoke, donde controlando a un cowboy deberemos derrotar a diversos delincuentes que estarán especializados en el uso de diferentes armas como winchesters, cuchillos, dardos, boomerangs, etc. Se modifica el desarrollo del juego mediante un peculiar disparo multidireccional en función del uso que le demos a los botones frontales y superiores de PlayStation Portable, algo más intuitivo que los giros de personaje de Commando.
El más interesante de la terna con diferencia es Mercs, aparecido en 1990, permite multijugador de hasta tres jugadores, y pese a seguir el enfoque de Commando, la presencia de gran cantidad de armas, vehículos a conducir, el frenético desarrollo, el indudable progreso técnico, lo hacen ser un juego bastante divertido. Tres mercenarios deberán salvar al presidente de los Estados Unidos utilizando lanzallamas, ametralladoras, bombas, tanques, jeeps, lanchas. A diferencia de lo que veíamos en Commando y Gun Smoke, dispondremos de una barra de vida que no hace tan sumamente complicado el avance por los escenarios.
SonSon y Higemaru son quizás los dos juegos menos atractivos del recopilatorio. El primero es un peculiar plataformas de scroll lateral donde nuestro monito deberá disparar y acabar con los enemigos que aparezcan en pantalla, mientras cambia de nivel de plataformas hacia arriba y abajo. Por su parte Higemaru podría considerarse como inspirado en Pacman. Dispondremos de una serie de niveles en forma de laberintos por los que no perseguirán una serie de enemigos contra los que podremos disparar los barriles que vayamos recolectando. Al lado de las insignes creaciones que aparecen en el juego, estos dos títulos sin duda no captarán nuestro interés en ningún momento.