Capítulo aparte en material de control serían los shooters de scroll vertical que nos permiten rotar la consola, y disfrutar con el mayor tamaño de los elementos en pantalla al maximizar el área de juego. Pese a que indudablemente PlayStation Portable no fue creada para ser jugada de esta forma, el hecho de necesitar tan sólo dos botones y el movimiento con el stick, hace que jugar de esta forma sea sencillo, y bastante satisfactorio, aunque para partidas fuera de casa pueda parecer menos seguro.
De esta forma, y ayudado indudablemente por la poca cantidad de botones requerida en la mayoría de los juegos, tenemos un control perfecto de las recreativas incluidas.
Capcom Classics Collection Remixed no está traducido al castellano, algo que no influye prácticamente en el juego, ni en las fichas de los mismos, ni en el desarrollo de la mayoría de los títulos incluidos, salvo Quiz & Dragons, una especie de trivial inspirado en el universo Dungeons and Dragons, donde iremos avanzando y luchando contra enemigos a base de responder a unas preguntas de respuesta múltiple en correcto inglés. Más que por el hecho de entender las sencillas preguntas, el juego queda arruinado por su no traducción al repetirse constantemente nombres de largometrajes y series en su versión original, algo que exige que seamos unos cinéfilos empedernidos, no sólo para acertar las preguntas, si no para conocer el nombre de las citadas películas y series en su versión original. Indudablemente no podemos achacar a Proein la no traducción de juego, ya que el esfuerzo exigido es desorbitado para el beneficio que ocasionaría, y quizás si debamos cargar más contra Capcom Europe, aunque en cualquier caso, no es el mejor juego del UMD.
En materia gráfica, debemos destacar lo bien que lucen las distintas recreativas incluidas en el presente UMD, ya que títulos de CPS con bastantes años a sus espaldas, se ven absolutamente geniales en la pantalla panorámica de PSP. Incluso al estirar la pantalla, deformando el ratio original del píxel, la resolución mostrada hace recomendable adoptar este formato. La introducción del arte conceptual, con un visor con zoom, la presentación clara de los menués, que incluyen vídeos de los juegos para poder reconocerlos a la primera, algo innecesario con los pesos pesados como Final Fight o Strider, así como el original montaje introductorio, completan un apartado que cumple a la perfección, aunque a nadie se le escape que las prestaciones de PlayStation Portable están muy por encima del hardware que albergó en su momento a dichas recreativas.
Disfrutar por primera vez en una portátil de un Final Fight absolutamente idéntico al original, comprobar la magia inherente a Strider, las mejoras incluidas en el sistema clásico de beat'em up a través de Captain Commando, pese a que Cadillac and Dinosaurs no aparezca en la colección, disfrutar de Three Wonders, y su sistema de triple jugabilidad distintiva, o del enfoque de los plataformas laterales arcade, al más puro estilo Wonder Boy que nos ofrece Mega Twins, unidas al clasicismo de los shooters verticales de Capcom, son razones más que suficientes para garantizar a los amantes de las recreativas nostálgicas el valor del presente UMD.
Indudablemente echamos en falta la inclusión de juegos que van a aparecer en Capcom Classics Collection Reloaded, y que hubieran convertido a este título en una auténtica bomba, como alguna entrega de Street Fighter II, Ghosts'n'Goblins, Knights of the Round, King of the Dragons, el mencionado Cadillac and Dinosaurs, entre otros. Pero Capcom ha deseado poder continuar con nuevas entregas de esta serie de recopilatorios, una maniobra comprensible a nivel de marketing, más en esta ocasión, donde este compacto posee indudables atractivos.
Centrándonos en Street Fighter, uno de los pioneros de los arcades de lucha uno contra uno, junto a Yie ar Kung-Fu de Konami, debemos expresar que si vuestra única motivación para haceros con Capcom Classics Collection Remixed es poseer por fin una versión arcade perfect del juego, debéis quitaros la idea de la cabeza, y ponderar si el resto de juegos os llaman suficientemente la atención. Podemos pasar por alto el único luchador disponible, Ryu o Ken, aunque en el juego para un jugador sólo esté a nuestra disposición el shotokan japonés. Podemos comprender y situarnos en el contexto temporal que rodeó al juego para justificar su apartado técnico, especialmente en materia de animaciones, donde resulta paupérrimo. Pero lo que no podemos aguantar es el tedioso desarrollo, el durísimo control, al igual que en la recreativa, no vayáis a pensar que es culpa de PlayStation Portable, la discutible IA, escasa profundidad del sistema jugable, que convierten al juego en la oveja negra de la franquicia junto a Street Fighter: The Movie, aunque en este caso se debe a que Capcom no había inventado realmente el sistema de juego que tantas alegrías daría a los fans de la lucha. Este título prueba para aquellos que no hubieran probado Street Fighter, que el mito realmente nació con The World Warrior.