Análisis
Belmont contra Belmont
Drácula ha vuelto tras quince años de abstinencia, y ha raptado a tu hijo, un cazavampiros hecho y derecho. ¿Te atreves a desafiar al Señor de la Oscuridad y adentrarte en terreno desconocido?
Por Pablo González Taboada
| Publicado el día 03/10/2005 03:03
Como comentábamos previamente, CA2 se engloba dentro del primer grupo de títulos de la saga, los arcades de plataformas donde tenemos que avanzar por mapeados sorteando plataformas, y acabando con monstruos al paso, incluidos enormes jefes de final de fase que custodian la puerta al siguiente.
El título comienza ofreciéndonos la posibilidad de acceder a cuatro niveles: Castillo de Roca, Castillo de Planta, Castillo de la Nube y Castillo de Cristal:
- Castillo de Roca: Un mapa bastante fácil, tiene elementos como agujeros en la pared del que salen monstruos como "ranas", bastante ágiles, plataformas móviles como palos de madera que se van moviendo, con terminación afilada y en consecuencia dañinas, incluso hay momentos en los que se puede apreciar un efecto "luz/oscuridad", en un trozo del mapa, donde tendremos que ir un poco a ciegas sorteando obstáculos. Entre la fauna de la zona encontramos zombies, murciélagos, los bichos anteriormente mencionados, insectos gigantes, un enemigo que salta y arroja cuchillos, plantas que lanzan bolas, etcétera. El jefe de final de nivel es una pareja de estatuas gemelas que deberemos derrotar a golpes en la cabeza.
- Castillo de Planta: Basa gran parte de su atractivo en un imponente jefe de final de fase ligeramente parecido a Kabutops, el Pokémon fósil. En este mapa generalmente tendremos que colgarnos de cuerda en cuerda para acceder al nivel superior, entre los enemigos nos toparemos con algunos anteriores, como ranas, así como otros nuevos, tales como esqueletos que se cuelgan de cuerdas (o lianas), medusas...
- Castillo de Cristal: El más sencillo, se trata sobretodo de saltar de plataforma en plataforma. Encontramos enemigos como caballeros con espadas, hachas, murciélagos simples y dobles, el jefe final es un mago que lanza rayos. No supondrá ningún quebradero de cabeza.
- Castillo de la Nube: Recomendable dejarlo para el final, por la cantidad de enemigos y lo duros de pelar que resultan, especialmente el último, un par de serpientes esqueléticas bastante toca-narices.
Después de superar los cuatro castillos desbloquearemos un quinto, el de Drácula, que se compone de dos niveles, cada uno de ellos con un jefe. Tras derrotar a ambos, tocará hacerse cargo de Drácula.
Para dar caza a todo lo que se le echan encima nuestro Belmont cuenta con una serie de armas bastante interesantes. La mejor de todas -y la más conocida- será el Vampire Killer, el látigo de la familia de cazavampiros que da sobrenombre al juego. Puede ser modificada en dos grados: ampliando su largo, y con una especie de bola que será lanzada en cada latigazo. Algo así como un disparo. Además del látigo, contaremos con dos ítems que encontraremos en algunos candelabros de las fases: Agua Bendita, creará una especie de fuego que eliminará a los monstruos sencillos, y un Hacha arrojadiza, bastante mejor que la anterior, aunque limitada a varios usos. Sólo podremos usar un arma cada vez, y si cogemos una teniendo otra, la anterior desaparecerá.
Los escenarios no siempre darán facilidades a Christopher, sino que buscarán ponerlo en un aprieto. De este modo encontraremos camas de pinchos, estructuras que se caerán si estamos demasiado tiempo encima, cuerdas, poleas, incluso telas de araña, matos de vegetación que ralentizarán nuestro paso, etcétera. Variedad sobra.