Análisis
El mal que surgió de la oscuridad
KCET nos trae la tercera entrega de Castlevania exclusiva de GBA, un título que parte con el objetivo de igualar o superar al maravilloso SOTN de PSX
Por satsuinohadou
| Publicado el día 30/03/2005 17:09
Año 2035, Japón, Soma Cruz, un estudiante de intercambio que se encuentra actualmente en Japón asiste entre una multitud de personas al primer eclipse solar del siglo XXI. Soma Cruz vive cerca del templo de Hakuba, un lugar de culto bastante antiguo que mantiene fuertes lazos con la mitología japonesa.
Mina Hakuba, la única hija del anciano que cuida del templo, compartía clases con Soma, y se convirtió en su mejor amiga. Ambos se dirigieron hacia el templo donde dispondrían de una panorámica envidiable para asistir al eclipse, pero por alguna extraña razón las escaleras que conducían al mismo se hicieron más largas de lo habitual.
Cuando finalmente consiguieron llegar a las puertas del templo descubrieron que algo no iba bien, el eclipse solar había traído una caótica dimensión alternativa, y Soma y Mina fueron conducidos a un lugar donde un misterioso castillo había aparecido.
Este es el peculiar comienzo del tercer y último Castlevania creado en exclusiva para Gameboy Advance, segundo de Konami Computer Entertainment Tokyo, quien retomó la franquicia tras el inicial Circle of the Moon. En este título conoceremos a nuevos personajes como Genya Arikado, un poderoso hombre que parece tener una relación bastante profunda con la profecía de la resurrección de Drácula, Yoko Beldades, un enviado de la Iglesia que deberá investigar la profecía del renacer de Vlad Tepes, Hammer, un agente del ejército que investiga el templo, pero que debido a su espíritu mercantilista ejercerá de tendero delante del castillo, Julios, un hombre con amnesia causada por un incidente ocurrido en 1999, y que posee poderes mágicos. Por último también se nos presentará a Graham Jones, el fundador de una nueva secta religiosa con hordas de devotos seguidores. Se rumorea que Graham posee poderes mágicos, y casualmente nació en Julio de 1999.
Castlevania Aria of Sorrow partía con varios objetivos en la mente de los fans de la saga, por un lado conseguir de una vez por todas aunar en un solo cartucho la calidad gráfica del Harmony of Dissonance con el apartado sonoro del Circle of the Moon, y es que en la primera etapa de la vida de Gameboy Advance parecía que los desarrolladores eran incapaces, por problemas de memoria de cartucho, de conseguir sorprender en ambos apartados en un título. El otro objetivo era bastante más complicado, y es inherente a cualquier nuevo Castlevania: superar a Castlevania: Symphony of the Night, el que para muchos es el mejor integrante de la serie, incluso por encima del Castlevania IV de Super Nintendo.
Esta nueva entrega de la serie sigue bebiendo de las fuentes del Symphony of the Night, y es que si algo funciona, no hay motivos para cambiarlo. Por lo tanto nos encontramos con un título de acción/plataformas con ligeros tintes roleros y donde tanto la exploración del castillo, tratando de encontrar todos sus secretos y habitaciones, como los apasionantes combates contra los jefes finales jugarán un papel fundamental en el título.
Pasemos a describir más en profundidad que nos ofrece jugablemente este Aria of Sorrow.