Análisis
Todo héroe necesita su némesis.
Konami TYO lanza la secuela de una de las joyas de GBA, un título que nace con el objetivo de demostrar como se auna clasicismo e innovación a partes iguales.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 26/09/2005 14:09
Gráficamente Dawn of Sorrow empieza bastante fuerte, con una genial intro anime que nos presenta tanto a Soma, con el nuevo look manga, así como los que serán sus enemigos en el juego, los discípulos de Celia, Dario y Dimitri. Veremos ejecutar diversas magias, incluso el sello mágico de Soma, en un preludio que nos abrirá nuestro "apetito" de Castlevania.
El motor de Castlevania Dawn of Sorrow posee una mayor resolución que el de Aria of Sorrow, y donde comenzaremos a apreciar las principales diferencias es en el tema de efectos de luz, tanto en magias, explosiones, efectos gráficos como la sensación de movimiento de las nubes y el cielo. Las animaciones del juego siguen siendo excepcionales, con un buen número de cuadros por segundo para el protagonista. Pese a que el tamaño del sprite de Soma pueda parecer algo reducido, queda justificado por la superficie que debemos visualizar para facilitarnos el enfrentamiento contra jefes, los momentos plataformeros, la exploración, así como por las mencionadas animaciones.
Los jefes del título poseen un diseño y tamaño excepcional, sin ningún amago de ralentización o tirón, independientemente del número de enemigos en pantalla.
Los enemigos del juego serán tanto viejos conocidos, y ya habituales de la saga, como nuevas incorporaciones que conforman un elenco amplísimo con grandes dosis de inspiración en mitología y bestiarios de diversas culturas.
Los diversos planos de scroll, scroll parallax, rotaciones de enemigos como las babosas, y decenas de detalles que nos vienen a la memoria conforman un potente apartado gráfico, pese a las limitaciones y clasicismo inherentes a las dos dimensiones.
El diseño de personajes ha sido modificado debido al cambio de estilo gráfico, algo que algunos usuarios no aceptarán demasiado bien, pero que también le sienta como un guante a este título, aunque en este caso serán cuestiones y gustos meramente personales.
Nintendo DS puso fin a la polémica sobre la calidad de reproducción en las bandas sonoras de los títulos, por lo que sin las limitaciones de espacio de los cartuchos de Game Boy Advance, Konami TYO ha podido crear una serie de temas excepcionales que conforman un score con un acabado excepcional, en la línea de Symphony of the Night, de nuevo como en la valoración final del juego, sólo cuestiones personales nos permitirán elegir entre uno u otro. Además tenemos unos efectos de sonido que se escuchan con gran nitidez. Se echa en falta el doblaje para ciertas secuencias, ya que la voz de Alucard en SoTN, o la de la Muerte y Drácula, eran excepcionales, pero al menos Konami nos ha traducido al castellano el título.
Konami ha conseguido un título con un acabado sensacional, con una gran variedad de localizaciones, manteniendo intacto el espíritu y ambientación clásicos, y añadiendo otros escenarios como el del prólogo, o la Ciudad Abandonada con furgonetas nevadas, que al saltar encima de ellás dejarán caer parte de la nieve, también veremos como su suspensión bascula. De nuevo el diseño gráfico de este título resulta excepcional, toda una oda a la belleza y buen gusto, y como no, a las dos dimensiones, aunque con un preciosismo mucho mayor que el de las obras de Treasure, otros de los adalides de este estilo gráfico cada vez más en desuso.
Pasemos a hablar de las novedades jugables del título.
La luna llena y un Castillo de fondo, no podía ser otro título.
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Los efectos gráficos de los ataques son bastante sorprendentes.
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