Análisis
La noche siempre es joven
Castlevania vuelve a dar guerra en DS con un título casi impecable.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 03/12/2008 08:13
El desarrollo de Order of Ecclesia, sin distar mucho del de Dawn of Sorrow, tiene la particularidad de estar dividido en dos partes bien diferenciadas. No tenemos una única mazmorra que recorrer, sino un buen número de ellas. El estilo plataformero con tintes de RPG se mantiene, por supuesto. Profundicemos un poco en ello.
En la primera parte del juego Shanoa debe recorrer escenarios bastante pequeños y lineales a los que se accede desde un mapa general, muchos al aire libre. Entre ellos podemos mencionar un pantano, un bosque, un monasterio, un monte, una cueva y una prisión, cada uno con entradas y una salidas que nos devuelven al mapa. No tienen muchas “salas” (entendemos por sala un rectángulo en el mapa, sea cual sea su tamaño), y el objetivo consiste en encontrar a los aldeanos, conseguir habilidades nuevas para avanzar y exterminar a los jefes. Algunos aldeanos están bien escondidos, así que atentos a las paredes sospechosas, pero en cualquier caso es difícil dejarse alguna sala sin visitar.
La segunda parte de Ecclesia (y aquí incurrimos en posibles detalles de la trama, avisamos) nos devuelve la jugabilidad clásica de Castlevania con una mazmorra mucho más grande llena ambientaciones distintas y caminos inaccesibles a menos que uno haya adquirido una habilidad específica. Suponemos que ya os habéis hecho una idea de cuál es, al fin y al cabo se trata de un Castlevania.
Los aldeanos que hayamos rescatado nos ofrecen la posibilidad de hacerles favores para completar misiones secundarias relacionadas con su oficio, como fotografiar monstruos para el investigador o conseguir madejas de hilo para la tejedora. Basta con hablar con ellos en Wygol para que nos hagan una petición. Es una buena forma de tomarse un respiro de la historia principal y, quién sabe, hacernos con un objeto verdaderamente valioso.
Es el momento de tratar la jugabilidad de Order of Ecclesia, a nuestro juicio la más satisfactoria de la saga en los últimos tiempos. Está emparentada directamente con la captura de almas de Dawn of Sorrow, con la diferencia de que Shanoa está especializada en glifos. Se obtienen de los enemigos y en localizaciones específicas, y para absorberlos sólo hay que pulsar la cruceta hacia arriba y nos proporcionan ataques con armas, transformaciones y hechizos. No hay tantos glifos como habilidades y armas de Soma Cruz, pero se ha hecho un uso muy inteligente de ellos.
En el menú podemos equipar a Shanoa con dos glifos, uno en cada mano. De este modo, “X” e “Y” rigen las dos acciones y, si los pulsamos de forma alternativa, la protagonista puede encadenar ataques con rapidez y eficacia. En otras palabras, Shanoa puede atacar con una guadaña, lanzar una bola de energía, volver a atacar con la guadaña y así sucesivamente. En teoría esto nos proporciona un poderío ofensivo brutal, pero debajo de la barra de vida hay otra de PM que disminuye con el uso de glifos y que se recupera tras unos segundos. No restringe demasiado los movimientos de Shanoa, pero siempre conviene echarle un vistazo de vez en cuando, no vaya a ser que nos quedemos vendidos.
Además, también podemos asignar glifos especiales al botón “R”. Estos glifos otorgan un aumento temporal de un parámetro (fuerza, defensa, inteligencia), permiten invocar bestias y conceden habilidades de campo como sobrevolar una zona y atravesar paredes. Por norma general, consumen una buena cantidad de PM.