
|
Jugabilidad clásica.
Chicken Little no pasará a la historia por ser innovador, pero quizá se mantenga en el recuerdo de los más jovencitos gracias a un interesante cóctel jugable y unas misiones bastante variadas. Resumidamente, nos encontramos ante un plataformas de avance 3D, como Super Mario 64, con especial énfasis en las fases de saltos.
El juego presenta unas 24 misiones cada una de ellas protagonizada por un personaje, de este modo aunque en la mayoría de ellas tomamos el rol de Chicken Little también podremos controlar a sus tres amigos e incluso a un pavo que utiliza un cañón por arma. Cada uno de ellos contará con una serie de habilidades que los harán únicos. Little, por ejemplo, puede saltar dos veces, utilizar un tirachinas o atacar con un Yoyó de forma simple o en un ataque cargado, al más puro estilo Megaman. Rung, el cerdo, es capaz de conducir un vehículo, disparar bolas de energía o protagonizar fases tipo Motorsfera en Metroid, conduciendo a una bola por varias plataformas, vaya. Abby Patosa es la más discreta, posee un salto simple y otro que le permite flotar, mientras que Pez sólo podrá montarse sobre un trozo de metal y "surfear" con él. El quinto personaje, un pavo, tendrá la posibilidad de subirse a su coche con un cañón incrustado y liberar sus tensiones contra platillos volantes.
Aunque pueda parecer lo contrario cada fase nos presentará utilizar automáticamente un personaje, nunca podremos intercambiar el control de los mismos, eliminándose la posibilidad de la colaboración a la hora de sortear puzzles y demás. El juego es completamente lineal, no presenta caminos alternativos y todo se conduce en una misma dirección.
El desarrollo del producto es teóricamente el clásico, ir saltando por ahí constantemente. Aún así Avalanche se ha sacado de la manga una aventura variadísima, con momentos de todo tipo para amenizar las partidas.
Además de las típicas fases de plataformeo, las más numerosas por motivos lógicos, tendremos otras diferentes. Podremos ponernos bajo los mandos de una nave espacial y disparar a nuestros enemigos a ritmo de Shoot'em Up o matamarcianos, desde una tercera persona al más puro estilo la Nave Gummi de Kingdom Hearts. La desenfrenada acción y lo amenas que resultan, con obstáculos como pequeñas grietas por las que pasar girando la nave, las hacen alarmantemente divertidas. Además son cortas, así que no dan lugar a aburrir. Otro tipo de fases serán en las que controlemos a "la pandi", es decir, a los tres amigos de Little. Con Rung a los mandos del vehículo tendremos que superar carreras contrareloj, con diversos objetivos como llevar tales objetos de un lado a otro, entre otras.
Otras misiones variadas serían un partido de balón prisionero, una especie de minijuego de béisbol, donde tenemos que pulsar botones según salgan en pantalla, al más puro estilo juego de baile, etcétera. La cantidad de situaciones, con momentos de disparos, incluso algunos donde podemos subirnos a un alien, levantar cajas para romper objetivos alejados, activar compuertas, abrir suelos temporalmente, hacen del desarrollo algo muy entretenido.
Una pega es que en Chicken Little sólo encontraremos un enemigo de final de fase, siendo todo lo demás niveles con principio y fin, sin una finalidad más allá de alcanzar un objetivo prefijado. Por suerte el único monstruo es ciertamente difícil, por lo que tendremos que calcular nuestros movimientos al milímetro para salir airosos.
PÁSALO >>
Compartir
|

|