Análisis
Clásico a través del tiempo
Uno de los mayores clásicos del RPG japonés llega por fin a tierras europeas... 14 años después de su lanzamiento. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, aunque sea en inglés.
Por David García Abril
| Publicado el día 20/05/2009 08:58
Algo viejo, pero con los años bien llevados
Entrando a valorar el apartado técnico de Chrono Trigger nos encontramos ante las mismas características que tenía el original, ya que se trata de un port directo en ese sentido. Para empezar nos encontramos con un apartado gráfico en 2D exquisito para la época que aún a día de hoy mantiene el tipo la mayor parte del tiempo. El considerable tamaño de los personajes, el buen dibujado de los sprites y sus animaciones les dotan de vida propia. Ver las reacciones de Crono o detallitos como ver cómo Frog se desplaza a saltos o Ayla corriendo a cuatro patas dan buena cuenta del buen hacer los grafistas de la antigua Square.
Pero es en los escenarios donde encontramos las mejores muestras de pixel art que da el juego. Si bien la mayor parte del tiempo el juego se muestra en una perspectiva casi cenital clásica, de vez en cuando el juego se toma la libertad de mostrar escenarios también en perspectiva lateral. En ambas vertientes el juego destaca por una grandiosa atención al detalle y una cuidada ambientación que llega a su cénit en ciertos escenarios de escenas especiales cuya recreación es sencillamente fabulosa. Ejemplos de esto último serían el juzgado de la escena del juicio o la entrada al castillo de Magus. Una maravilla.
El overworld del juego también mantiene un nivel considerable, pero en ciertos aspectos no ha resistido tan bien el paso del tiempo. Los sprites de los personajes en este escenario son muy pequeños y alguna zona puntual baja ligeramente el nivel, pero no empeñan para nada la media. Ahora bien, a pesar de haber resistido bastante bien el paso del tiempo, tampoco puede decir que sea atemporal. Las animaciones, aun a pesar de su exquisito diseño, son bastante parcas en cuanto a número de cuadros para los tiempos que corren y, siendo francos, en general a día de hoy se han visto motores gráficos 2D más avanzados. No hubiera hecho daño que Square Enix se hubiera molestado en intentar mejorar de alguna manera el apartado gráfico con algún efecto extra.
Ya para acabar con el apartado gráfico caben destacar algunos detalles como el uso del famoso modo 7 de SNES y unas escenas cinemáticas de estilo anime procedentes de la versión que se realizó en su día para PlayStation, que dotan de mayor carisma a las escenas cumbre de la trama.
En cuanto al apartado sonoro, éste sí que se ha mantenido casi intacto su encanto a pesar de los años transcurridos. La calidad de las composiciones de Mitsuda y Uematsu es atemporal, por lo que su belleza y eficacia siguen dejándose notar en cada melodía. Ya desde el primer momento nos damos cuenta de ello en la intro donde suena una versión orquestada del tema principal del juego, todo un clásico de la música videojueguil. Y a medida que avanzamos la batuta de estos dos grandes maestros nos sorprenderán a cada paso con una variedad de ritmos y estilos enorme, a la par que una melodiosidad fuera de toda duda. Toda una hazaña hace 14 años y todo un disfrute hoy en día.
Los efectos de sonido por su parte son la parte técnica que más desentona hoy día. Su calidad ha quedado bastante desfasada, por lo que puede que los jugadores noveles noten en demasía el contraste con respecto a otros puntos del título. Tampoco es que hagan que sangren los oídos, pero definitivamente son la parte del juego que más ha sufrido el paso del tiempo.
El excelente trabajo de "pixel art" de "Chrono Trigger", aunque añejo, sigue siendo disfrutable
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Pero se habría agradecido alguna mejora en este salto a Nintendo DS
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La música de Yasunori Mitsuda y Nobuo Uematsu sigue siendo tan memorable como hace 14 años
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