Análisis
Choque diplomático
Firaxis sorprende de nuevo con la segunda expansión de Civilization IV, cargada de novedades, mapas y civilizaciones que amplían todavía más la gran obra de Sid Meier.
Por Álvaro Cristobal Alonso
| Publicado el día 10/08/2007 02:33
En este sentido también cabe destacar la posibilidad de creación de estados coloniales, que, al igual que permitía Warlords con los estados vasallos, permite recibir tributos de una ciudad más allá de los límites de alcance de la capital de nuestra civilización, requiriendo por supuesto más microgestión, algo ya habitual en la saga. Otros cambios en el aspecto jugable se han centrando en mejorar la inteligencia artificial, diversas mejoras en la interfaz y la posibilidad de jugar una partida hasta los 500 turnos, siendo siempre el tope máximo el año 2050. Además la victoria ya no llegará al conquistar una nave espacial sino al alcanzar Alfa Centauro, la estrella más cercana al sol, lo que ahonda en uno de los nuevos escenarios jugables del título, que se detallará más adelante.
Números y más números en una expansión a lo grande
En otro orden de aspectos, como cualquier otra expansión de la saga Beyond the Sword ofrece nuevas civilizaciones, junto con sus respectivos líderes y unidades para aumentar la experiencia jugable. Entre estas se encuentran algunas tan trascendentales en la historia mundial como Portugal, los Países Bajos, Babilonia, el Imperio Bizantino, el Sacro Imperio Romano y los mayas, junto con otras como Etiopia, los Amerindios, los sumerios y el Imperio Khmer de Camboya.
Todos tienen a un líder destacable aunque los más importantes y recordados son Hammurabi, de los babilonios, Carlo Magno, del Sacro Imperio Romano o Gilgamesh, de los sumerios. También se han incorporado algunos nuevos lideres a civilizaciones ya existentes como Abraham Lincoln, la Reina Boudica, Carlos de Gaulle, Pericles, Suleiman el Magnifico y Darius I para los americanos, celtas, franceses, griegos, otomanos y persas, respectivamente.
Entre las nuevas maravillas, además del ya mencionado Palacio Apostólico, se pueden encontrar la Estatua de Zeus, el Mausoleo de Maussollos, la Estatua de Cristo el Redentor o la Pagoda de Myanmar. Dos maravillas nacionales también se han incorporado: la estatua Moai y el Parque Nacional aunque su importancia no es tanta como las anteriores.
De igual manera también hay dieciocho nuevos edificios que nos permiten conseguir algunas de las veinticinco nuevas unidades entre las que hay nuevos submarinos, destructores, tanques, aviones, paracaidistas y un largo etcétera. Por supuesto, junto a todas estas unidades hay nuevas promociones y tecnologías, concretamente seis nuevas, tales como los Superconductores, el Láser o diversos avances aéreos. Además ahora podemos escoger si investigar una mejora si realmente la necesitamos, algo que pedían encarecidamente los fans del juego, que han contribuido bastante en los aspectos de esta expansión.
Otra de los importantes novedades son los inéditos (hasta el momento en la saga) eventos aleatorios, que otorgan una gran variedad jugable en las partidas, muy al estilo de la saga Sim City. Existen más de cien eventos diferentes, como terremotos, riadas, descubrimientos de nuevos recursos, manifestaciones o incluso hacer que dos compañías rivales se alíen, por lo que es de esperar que este aspecto se desarrolle más en el próximo Civilization Revolution.
Una de las nuevas civilizaciones: los Amerindios, con "Coyote Dax" al frente.
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Algunas situaciones hacen enfrentarse a simples vaqueros contra tanques. ¿quién ganará?
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Al no haberse tocado la jugabilidad, Beyond the Sword sigue siendo muy complejo y metódico.
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