Análisis
El nuevo agente 007 sale a escena
En la última aventura de esta curiosa pareja, Clank asume todo el protagonismo para ofrecernos una de las mejores aventuras del catálogo de PSP.
Por Pablo Cruz Delgado
| Publicado el día 20/06/2008 02:45
Variedad a través de las situaciones más disparatadas
El ingrediente plataformero recae esta vez sobre Clank y su equipo de robots. Al contrario que su amigo Ratchet, éste debe acabar con los enemigos mediante técnicas cuerpo a cuerpo. Por esta razón, el carismático personajillo ha aprendido el denominado Clank Fu, que no es otra cosa que un conjunto de técnicas de Kung Fu pero adaptadas a las posibilidades del pequeño robot.
Sin embargo, el título no está pensado para ir por los escenarios acabando con todo y protagonizando peleas masivas, sino que también tiene un gracioso toque de sigilo para que evitemos en la medida de lo posible los enfrentamientos cara a cara contra los enemigos. De esta manera, por ejemplo, podemos pillar desprevenidos a los malos malosos y usar el "ataque sigiloso" para acabar con ellos sin llamar la atención; para ello tendremos que pulsar una serie de botones dentro de un tiempo límite, si fallamos en la combinación no acabaremos con él y, por lo tanto, dará la voz de alarma a sus otros compañeros.
También existen técnicas de camuflaje para pasar desapercibido por los escenarios, como por ejemplo una de las más graciosas y que usaremos muy a menudo, que es camuflarnos entre los objetos presentes en las estancias. Si nos encontramos en una sala con gran abundancia de plantas, nuestro pequeño héroe cogerá un par de ramas y se camuflará como si fuera una de ellas; si por el contrario es un pasillo con estatuas, no tendrá problemas en subirse a un pedestal y fingir diferentes poses para pasar desapercibido.
Pero además de acabar con enemigos o camuflarnos entre los objetos, también debemos hacer uso de nuestro ingenio para conseguir avanzar en la aventura. Hay que usar el boli de tinta para tapar los rayos láser que nos impiden el paso, cortar cuerdas que sujetan puentes para conseguir avanzar y como colofón usar a su pequeña patrulla de robots personal para conseguir llegar a otras estancias. Esta "guardia personal" está compuesta de tres pequeños robots que debemos usar adecuadamente para resolver simples acertijos. Hacer que uno corra dentro de una rueda como si de un hámster se tratara para activar un puente que nos de paso a la siguiente plataforma, llevar la electricidad de un lugar a otro para conseguir abrir una puerta o acabar con varios enemigos mientras otro pone todo su empeño en sacar a Clank de una situación peliaguda.
Pero la variedad de fases no acaba aquí, en alguna ocasión para realizar tareas como sortear un conjunto de rayos láser tendremos que superar fases al más puro estilo PaRappa The Rapper o Dance Dance Revolution: pulsando series de botones en el momento adecuado. Y con esto acaban las posibilidades de juego que el pequeño robot nos ofrece, sigamos con Ratchet y Qwark. El primero representa la parte frenética y de más acción de toda la aventura; como ya hemos dicho tenemos que salir airosos de los malotes que nos aguardan dentro de la cárcel, para ello tendremos un gran repertorio de armas con los que acabar con ellos. Por último con el Capitán Qwark llevaremos a cabo las fases más disparatadas que él mismo ha podido imaginar. Citaremos una de las primeras para no destripar así parte del juego, esta trata sobre su enfrentamiento contra un dinosaurio gigante dentro de una ciudad futurista plagada de grandes edificios. Como ocurre en todo el juego, para acabar con semejante bicho tendremos que usar tanto nuestro ingenio como una buena dosis de habilidad; desde reflejar sus ataques con rascacielos para imprimirle daño a lanzarlo contra estaciones eléctricas para que reciba una buena descarga.
Como habéis visto, algo que no falta en Secret Agent Clank es la variedad, y es que cada una de las fases sorprende por su originalidad y por lo bien que se ha llevado a cabo. Además de esto los personajes se dejan manejar a las mil maravillas, siendo el único y pequeño "pero" la manera de controlar la cámara, algo que vienen arrastrando la mayoría de los títulos de PlayStation Portable y que en esta ocasión ha mejorado bastante con respecto a la anterior entrega. Citar también que el humor típico de la saga sigue presente, un humor sutil que hará que pasemos muy buenos ratos con la aventura; os recomendamos el leer todos y cada uno de los carteles que hay repartidos por el museo, sus frases os harán pasar un buen rato.
La manera de adquirir los diferentes gadgets existentes en el juego es la misma que en las otras aventuras de esta futurista pareja. Los enemigos, al caer en combate, dejan varias tuercas que debemos ir recogiendo para más tarde cambiarlas por objetos. Esto lo hacemos a través de las cabinas de la agencia camufladas como cabinas de teléfono que hay a lo largo de toda la aventura.