Análisis
Renovados sonidos de la gran batalla
Tras muchos años de espera uno de los pilares del RTS vuelve por todo lo alto con una jugabilidad clásica y pequeños aspectos renovados. El contraataque de Kane no podría ser más fructífero.
Por Álvaro Cristobal Alonso
| Publicado el día 18/03/2008 02:28
La codicia será nuestra perdición
Como hemos comentado esta tercera entrega de la saga principal de C&C se sitúa en un futuro cercano en el que el GDI (Iniciativa de Defensa Global) lucha contra la hermandad terrorista NOD, liderada por el maquiavélico Kane, por el control de una peligrosa sustancia alienígena denominada Tiberium que sirve como principal fuente de energía pero a su vez es mortalmente radioactiva. El detonante de la Tercera Guerra Tiberiana, en marzo de 2047, es el impacto de un misil nuclear de los NOD a la estación espacial Philadelphia, destruyendo así una de las estructuras básicas de la GDI y produciendo una serie de ataques por todo el planeta, el cual, por desgracia para la raza humana, está casi infectado de Tiberium.
A medida que avanzamos en esta intrigada y variada historia, conocemos que detrás del temido elemento están los Scrin, una raza extraterrestre que otorga una mayor profundidad al argumento. Igualmente, en la línea de la saga y para ofrecer una mayor credibilidad, todos los vídeos cuentan con importantes actores de Hollywood, tales como Michel Ironside (Top Gun), Jennifer Morrison (House), Billy Dee Williams (Star Wars) y Joe Kucan, que regresa en su papel del malévolo Kane.
Cada una de las tres campañas, una de ellas oculta, ronda las doce horas de duración, situándose en entornos bien diferenciados a lo largo de las 35 misiones del juego. Por ejemplo, Estados Unidos, el Norte de África y Europa Central y del Este en el bando del GDI; y Sudamérica y Australia en el de los NOD, ofreciendo así visiones similares de un mismo conflicto. Por último, en muchas ocasiones podemos seleccionar entre dos o tres misiones con lo que tenemos bastante libertad de acción y ciertas misiones repercuten en el desarrollo de algunas de las siguientes, aumentando o disminuyendo el poder del rival.
Regreso a los orígenes
Jugablemente nos encontramos con una meticulosa revisión del estilo jugable de las primeras entregas de la saga, con un trabajado ritmo y una gran variedad de unidades pero con, por ejemplo, la misma interfaz de toda la saga, haciendo que sea realmente intuitivo y sencillo manejar todas las unidades, ver la acción en todo el mapa y, en general, construir (situando las edificaciones haya donde queremos, ya que no hay unidades de construcción) sin más problemas que el de recolectar el Tiberium, el único recurso de todo el juego. Además, en la línea de la saga cada edificio consume una cantidad determinada de este elemento (así como en algunos casos del radar) por lo que administrarlos adecuadamente es una de las bases de la victoria aunque realmente manejar bien el juego requiere de muchas horas de práctica.
Aparte el título ofrece una acción intensa en la que debemos ir atacando continuamente a la vez que protegemos la base, de cual también podemos pedir ciertos refuerzos como ataques aéreos o una serie de poderes especiales y una superarma de gran poder destructivo, única y bien diferente para cada facción.
Dentro del ámbito de las unidades cabe destacar que hay una cierta escasez de las áreas aunque son bien suplidas por la gran cantidad y variedad de las de infantería y blindados. Evidentemente a la hora de conseguir un gran ejército hay que compensar bien las diferentes unidades ya que algunas son muy rápidas, otras con una gran potencia de fuego y otras pocas sirven perfectamente en ciertas ocasiones. Algunos de estos vehículos son totalmente nuevos pero en su gran mayoría son revisiones de los clásicos de la saga, para alivio de todos sus seguidores.