Análisis
Llamad al coronel Truman
Capcom resucita un arcade de los 80 en el servicio de descarga de Playstation 3.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 04/07/2008 00:33
Los cinco niveles que recorreremos tienen una estructura muy similar. El primero es una playa, pero a continuación visitaremos una montaña, una prisión, un pantano y una fortaleza. No se le ha echado mucha imaginación, pero al menos son bastante diferentes entre sí. Todos son lineales salvo algún camino secundario y no se puede volver hacia atrás, como sucedía antaño en los juegos. Por norma general, vamos a encontrarnos con dos tipos de enemigos: pequeños y grandes. Los primeros están por todas partes y salen de camiones y edificaciones de, suponemos, aforo infinito. Los grandes son menos comunes y no se eliminan con tanta facilidad, ya que hacen falta muchos más disparos y además llevan consigo armas más potentes. También tendremos que dar buena cuenta de torretas, puestos de vigilancia y puertas. Sí, las puertas se abren a tiros. En algunas misiones también aparecen enemigos finales con una barra de vida extraordinariamente larga capaces de llenar casi toda la pantalla de proyectiles: uno tiene que andarse con mil ojos para salir vivo en Commando 3.
El control de los personajes es bastante sencillo y no utiliza los botones. Con el stick izquierdo se mueven en la dirección que deseemos y con el derecho se orienta el ataque, de modo que se puede andar hacia un lado y disparar hacia otro, algo parecido a lo que ya vimos en Riff: Everyday Shooter y todo un acierto. Con “L2” se lanza una granada de forma un tanto imprecisa y con “L1” se libera un ataque devastador de uso limitado que deja la pantalla limpia. Todo responde sin problemas cuando el personaje va a pie, pero no estaría de más que fueran más rápidos. La cosa cambia para peor cuando uno sube a un vehículo: todos parecen tener la dirección rota, porque seguir una trayectoria en línea recta es poco menos que imposible. Al final lo que uno hace es chocar involuntariamente contra edificios y árboles mientras atropella a algún que otro soldado.
Como manda la tradición del género, por el camino se pueden recoger mejoras para el arma. De esta forma, la metralleta inicial de un cañón puede convertirse en una de tres, un lanzallamas y hasta un lanzamisiles con el que mandar los camiones y las bases enemigas por los aires. Las ametralladoras son perfectas para acabar con los enemigos que nos rodean y el lanzamisiles está más orientado a destruir edificios, por ejemplo.
No se le puede pedir lo mismo a un juego de PS Store que a uno que se vende en formato físico, al menos en el plano técnico. Los gráficos de Commando 3 están bastante bien resueltos con escenarios bastante grandes (tal vez algo vacíos de decorado), protagonistas lo suficientemente detallados y asedios por doquier. No llaman la atención, pero cumplen de sobra. El problema es que el diseño del juego es anodino en exceso. Los escenarios son los que se han visto mil veces y parece que los personajes se han dibujado para pasar el rato en la sala de espera de una clínica dental. La estética de dibujos animados casa con el aspecto general del título, pero se podría haber invertido un poco más de trabajo en ella.
Nuestras tribulaciones de guerrero van acompañadas en todo momento de melodías genéricas que no molestan y hasta se las apañan para ambientar, pero no dan mucho más de sí. A pesar de ello, lo más recomendable es subir el volumen de la música y bajar el de los efectos en el menú de opciones. El sonido incesante de los disparos en Commando 3 sólo se puede calificar de enloquecedor; parece que los gritos de dolor no son por culpa de las heridas de bala, sino del oído.
Commando 3 no es un juego que destaque en ninguno de sus aspectos, pero puede proporcionar buenos ratos de entretenimiento, especialmente si se juega en compañía. Los gráficos cumplen y se controla bien, pero uno no deja de tener la sensación de que hay algo que falla. En los tiempos que corren lo mínimo que se le puede pedir a un juego (del género que sea) es un desarrollo más variado que el que hemos visto aquí, pero con todo es una buena opción de descarga para los seguidores del famoso arcade de Capcom.
Los vehículos se controlan más o menos como si fueran barcos
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Un tanque-jefazo
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Guerra en la selva, un derroche de originalidad
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Cumplen y poco más. El diseño de los personajes podría ser peor.
63
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Sonido
La música pasa sin pena ni gloria, pero los efectos sonoros son un infierno auditivo.
52
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Jugabilidad
El control responde bien, salvo en los vehículos. Los personajes son algo lentos, eso sí.
60
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Diversión
Mejor con amigos, desde luego. No es muy largo, pero tiene cuatro niveles de dificultad.
60
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Alternativas
Riff es más original, pero es de naves.
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Jugar con más gente en multijugador o por Internet.
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El sonido, el control de los vehículos y lo soso que es el diseño.
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Nota final
Si no eres fan de la saga, seguramente te dejará indiferente.
59
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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