Análisis
¿Misión imposible?
La primera entrega de la saga Commandos levantó pasiones a lo largo del mundillo de la estrategia. Años más tarde Pyro Studios sacó a la venta su secuela, que cumplió de igual manera o incluso mejor.
Por future
| Publicado el día 07/04/2006 02:45
Jugabilidad
La jugabilidad de Commandos 2 es uno de los aspectos que más lo caracterizan. La forma en la que Pyro Studios ha combinado estrategia con una ambientación de la Segunda Guerra Mundial es magistral. Si ya habéis jugado al primer Commandos, sabréis que el desarrollo del juego consistirá en cumplir ciertos objetivos, y para ello tendremos que realizar una serie de submisiones, todas ellas útiles para alcanzar la meta prioritaria. Por supuesto será necesaria la colaboración de todos los componentes del grupo entre sí, puesto que la dificultad es altamente elevada, tanto, que uno no puede hacerse el héroe manejando a un solo personaje.
Existen diferencias entre el primer Commandos y su secuela, pero no tienen tanta repercusión como para dar un cambio radical al desarrollo del juego. Sin embargo, son mejoras que facilitan más las cosads a la hora de jugar, como el poder rotar la cámara para visualizar diferentes lugares, o que aportan más dinamismo al juego, como el manejar a un grupo de soldados aliados liquidar al enemigo. Algo que sin duda hace el desarrollo más llevadero y variado, es que la acción también tome parte en los interiores, y que tengamos un mayor nivel de interactuación con el entorno. Por si fuera poco, hay muchas más novedades, pero no es cuestión de nombrarlas todas.
El juego se divide en diez misiones, más dos de entrenamiento que deberemos superar al principio. No en todas ellas manejaremos a los mismos miembros, así que será importante encontrar la manera en la que todos ellos puedan compenetrarse, para combinar sus habilidades y tácticas, y salir airosos de los utópicos objetivos que se nos plantearán. Cada hombre es tan importante como cualquier otro, por lo que es importante tener en cuenta que todos deberán participar.
Uno de los pros, y asimismo de los contras que muestra el juego, es la cantidad de elementos que se involucran en el desarrollo. A lo largo de la aventura tendremos a nuestra disposición alrededor de cincuenta utensilios diferentes; pistolas, subfusiles, ganzúas, jeringuillas, detector de minas, bombona de oxígeno etc. Es importante conocer las funciones de cada uno, y es posible obtener información acerca de ellos si se pulsa el botón F1 para facilitar las cosas. Pero la trama no sólo abarca un buen número de herramientas, sino que la complejidad que caracteriza a Commandos 2, se debe al inmenso abanico de acciones realizables. Es posible nadar, escalar, esconderse bajo tierra, disfrazarse, conducir vehículos y un interminable etcétera. A simple vista puede dar la impresión de que un juego perteneciente a esta categoría se limita a un repertorio de posibilidades muy reducido. Nada más lejos de la realidad, este título es capaz de combinar ambos géneros, acción y estrategia, para crear un sistema de juego exquisito, que guste a los estrategas y a los amantes de la acción, quizás no tanto a estos últimos.
Entre lo difícil y lo imposible
Si hay una característica en la saga Commandos que prima sobre todas las demás, estamos hablando de la dificultad. Como decíamos anteriormente, este factor puede llegar a ser un infierno desesperante para los más novatos e impacientes, si bien llega a ser una auténtica gozada y en general un divertido reto a superar para todo aquel que se considere amante de la estrategia. La multitud de elementos que se ven envueltos en una misma situación, es lo que crea en parte esta atmósfera de dificultad. Por ejemplo tenemos esta imagen, enemigos a tutiplén rodeando las calles, un mapeadp enorme, varias alternativas para cumplir un mismo objetivo, y lo más importante, hemos de ser milimétricos a la hora de ejecutar un movimiento. Vamos, que "Misión imposible" es un eufemismo para esta clase de momentos. Eso es lo que hace Commandos tan entretenido y desafiante para algunos, entre los que se incluye este humilde redactor, y tan exasperante y frustrante para otros.