Análisis
Un giro al concepto
La cuarta entrega de la genial saga española nos ofrece un nuevo punto de vista para hacer de eficaces soldados. Veremos si lo consigue.
Por Mario Negro Martín
| Publicado el día 30/03/2006 16:45
Nuevos conceptos
Lo primero que debemos destacar, sin duda, es el cambio de perspectiva y de género. Antes nos enfrentábamos a los retos en una vista isométrica y con fuertes componentes estratégicos. Ahora nos encontramos con una vista en primera persona como la de los shooters tradicionales, y con una componente estratégica muy mermada debido al paso hacia la acción.
Y es que ese es uno de los principales problemas, en principio, de SF. Todo ávido jugador de PC conoce de sobra excelentes juegos en primera persona que explotan la estrategia hasta la máxima expresión: Rainbow Six u Operation Flashpoint son dos ejemplos claros. Todo aficionado a Commandos, al conocer la noticia de esta nueva entrega, servidor incluído, pensó que el giro a la saga se daría en ese sentido, un shooter en primera persona que explotase las excelentes capacidades estratégicas expuestas en las anteriores entregas.
Pero nada más lejos de la realidad, SF se ha orientado hacia el shooter en primera persona de acción con toques de sigilo e infliltración. Es decir, Medal of Honor o Call of Duty con posibilidad de acciones sigilosas.
Tampoco nos llevemos a engaño, SF usa la componente estratégica en todas las misiones del juego, a excepción de dos o tres que nos dedicaremos a la defensa o asalto a cuerpo descubierto. Pero tras haber jugado las anteriores entregas de la saga y tras haber estado inmerso en la guerra con los ya citados Call of Duty, jugar a Strike Force no deja de ser una experiencia excesivamente light. Tanto en lo que a táctica como a acción, se han quedado en un medio camino que no nos deja un buen sabor de boca al terminar.
Vamos a ir, poco a poco, comentando estos puntos.
La historia y sus protagonistas
Estaremos al mando de tres de los comandos originales: espía, francotirador y boina verde. La historia se centrará en diversas incursiones en tres diferentes escenarios que luego comentaremos. Como todo argumento de guerra que se precie, la tensión, la traición y los giros serán habituales. Para desgranar dicha trama nada mejor que dotar a los tres protagonistas de una personalidad muy marcada: el espía, como jefe de la unidad, será disciplinado y metódico; el francotirador, paciente y astuto y el boina verde, fuerte y tenaz. A través de escenas cinemáticas con el mismo motor del juego se irá contando la historia, que de por si no es excesivamente original, pero que da un hilo conductor más allá de la simple historia de la guerra mundial.
Escenas ajenas a la acción serán habituales
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En varias misiones deberemos rescatar rehenes
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Los prismáticos son una herramienta primordial
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