Análisis
¡Por Crom!
Descubre la última aventura del héroe Cimerio en un juego de acción sin complejos
Por Pablo Cruz Delgado
| Publicado el día 27/11/2007 14:05
Cuando avancemos un poco en la aventura descubriremos que el Cimerio no sólo posee magia si no que también puede realizar diversas magias gracias a llevar consigo determinadas partes de la armadura. Estas magias irán ligadas a un medidor, este se gastará a medida que usemos estos movimientos y se irá recargando a través de los orbes azules que encontraremos al derrotar a diversos enemigos o tras destruir diversos elementos del escenario. Esta barra al igual que la que marca nuestra vida no estarán completas al comenzar el juego; la manera de hacerlas más grandes será clavando la espada en tres runas del color de la barra que aparecerán en diversos momentos de la aventura.
Quizá el peor aspecto del apartado jugable sea la gran linealidad con la que están planteados los escenarios. Estos son estancias abiertas o cerradas pero que sólo nos ofrecen un camino a seguir, o dos en algunas ocasiones para llegar a un cofre de orbes de experiencia. Sin embargo, esta linealidad es algo hasta ahora normal en los juegos de este género, una auténtica pena que no se explote la capacidad de las consolas de nueva generación para ofrecer nuevos planteamientos más abiertos y dónde el jugador posea más capacidad de decisión.
También hay que citar la total ausencia de un modo multijugador así como de uno cooperativo, lo que hubiera sido un gran añadido el poder disfrutar junto a algún amigo de las cruentas batallas que se dan lugar en el juego.
Apartados técnicos
Los gráficos de Conan son un apartado lleno de contrastes. Por un lado tenemos la pobre recreación tanto de los personajes principales, como de los enemigos y el entorno de juego y luego tenemos la gran animación de la que hace gala el bárbaro así como la espectacularidad de las batallas.
Conan, como personaje principal ha sido el mejor parado en cuanto al proceso de recreación; este presenta una compostura digna de un héroe, con rasgos de fortaleza y brusquedad. Sin embargo la carga de polígonos tanto en él como en el otro elenco de personajes no es muy alta y no se encuentra a la altura de lo que hoy en día estamos viendo en el catálogo de Xbox 360. Los enemigos son demasiado genéricos, es cierto que veremos un gran número de ellos en pantalla pero podrían haber incluido unas cuantas clases más para disimular este aspecto; incluso las bellas damas que debemos salvar a lo largo de la aventura son todas totalmente iguales. Tampoco los escenarios son nada del otro mundo, presentando texturas un tanto rudimentarias así como pobres efectos de luz y diversos fallos gráficos en el sistema de sombras y en las colisiones.
Como ya hemos dicho, la parte buena viene en las animaciones de los personajes, principalmente de Conan, y del desarrollo de las batallas. Los movimientos de nuestro héroe son despiadados y gozan de toda la violencia que se merece un juego que claramente es sólo para mayores de 18 años, no sólo por la sangre, si no también por la representación del cuerpo desnudo de diversas mujeres. Decapitaciones, desmembramientos y situaciones aún más viscerales podremos contemplarlas en medio de las batallas a través de unos movimientos que sin duda son lo mejor del juego. No tiene precio estar en medio de una batalla en la que la sangre corre a borbotones y nuestro personaje no se corta a la hora de despedazar a sus oponentes. Además el título es totalmente fluido sin presentar bajadas de frame en ningún momento.