Análisis
Otra dimensión del FPS
Tras ver la luz a finales de año en la nueva consola de Microsoft, Monolith nos presenta un juego que cuenta con ideas muy buenas pero que pierde fuelle.
Por Mysery
| Publicado el día 25/04/2006 23:47
El juego que ahora nos ocupa ya ha visto la luz en la versión para la nueva consola de Microsoft, la X-Box 360, concretamente en diciembre de 2005. Como baluarte de la nueva generación, sacó partido a la máquina (no todo, según los entendidos) para demostrar todo lo que podía dar de sí.
Ahora, apenas cuatro meses después, nos llega la conversión de manos de Monolith (los desarrolladores originales), empresa que se ha ganado las alabanzas del público tras la excelente demostración de buen hacer que pudimos ver en F.E.A.R..
Condemned, en principio, surgió como un juego exclusivo para la consola de MS, pero tras un tiempo se confirmó su salida para PC también, tras el lapso necesario para la conversión, con la intención de que los usuarios del mismo no nos quedásemos sin probar las mieles de un título que por su originalidad prometía mucho.
Lo que es y lo que no es Condemned
Antes de comenzar el análisis más tradicional, vamos a aclarar lo que este juego nos ofrece. Por muchos calificado como un shooter, Condemned se queda desnudo ante tal definición. Con los shooters comparte la perspectiva y ciertos detalles de jugabilidad. Pero sin duda el mayor peso que tiene el título es la aventura; bien es cierto que no al uso, sino perfectamente entretejida con la base de todo FPS, pero que en conjunto deja un muy buen sabor de boca. Así que los que gusten de dar tiros descerebrados, que se alejen de este título.
Buceando en la mente de un psicópata
Lo primero que hemos de destacar de este juego es su historia. Encarnamos el papel de Ethan Thomas, un agente del FBI, concretamente de una unidad especializada en asesinos en serie; nuestra puesta en escena se da cuando Thomas llega a la escena de un crimen que corresponde a su departamento, en una zona demacrada de la ciudad. Y a partir de allí, una trama que mezcla al FBI con extraños sucesos y nuevas formas de criminalidad. Sin duda una historia que si bien no es nada del otro mundo consigue enganchar, pues los enigmas pendientes y el desgranamiento de la misma atrapan poco a poco al jugador.
Lástima que para enterarnos totalmente de la misma debamos ser unos ases de la investigación y desbloquear ciertos logros, un sistema que nos reportará extras tales como videos del making of, imágenes adicionales o, si somos buenos investigadores, detalles de la historia no primordiales pero sí interesantes. Eso sí, de lo que no podemos quejarnos de que hayan sido bien atados todos los cabos y se nos deje una sensación más que buena.
Otro detalle referente a la trama y cómo se nos muestra es que, viniendo de Monolith, las escenas sobrenaturales o las visiones son frecuentes, haciendo que la puesta en escena tome un cariz más peliculero y que es muy de agradecer.
Una buena tubería es de lo más útil
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O un buen tablón ardiendo
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A través del móvil obtendremos información primordial
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